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Cataluña afirma que la solidaridad del sistema de financiación es "excesiva"

Un informe de la Generalitat concluye que el Estado está sobrefinanciado

La Generalitat discrepa abiertamente del diagnóstico del Gobierno sobre el actual sistema de financiación. El Ministerio de Economía aseguró en diciembre que no puede transferir más recursos a las comunidades. El Ejecutivo catalán replicó ayer con firmeza que los recursos de las comunidades "crecen sistemáticamente por debajo de los de la Administración central", mientras que los gastos de las regiones -con la sanidad y la educación transferidas- se han disparado, con un incremento muy superior al del Estado. Con un agravante: el mecanismo de solidaridad del sistema de financiación es "a todas luces excesivo", según el Gobierno autónomo.

La Generalitat envió ayer un informe al Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF) con una diagnosis del actual sistema de financiación radicalmente distinta a la que presentó el Ministerio de Economía a finales de 2006. Con dos conclusiones claras: el Estado está sobrefinanciado, y el mecanismo de solidaridad es "errático", "opaco", "a todas luces excesivo" y desincentiva a las comunidades que realizan un mayor esfuerzo fiscal, es decir, a las regiones que pagan impuestos por encima de la media.

El informe de Hacienda y el del Gobierno catalán sí coinciden en la necesidad de un nuevo sistema que recoja la evolución de la población, que según Hacienda estará listo para 2009. Desde la puesta en marcha del modelo actual -en 2002, pero con datos de 1999-, la inmigración ha variado ostensiblemente la distribución de la población entre comunidades, pero la financiación autonómica no ha recogido esta variación. El estudio de la Generalitat concluye que las principales deficiencias del actual sistema son las siguientes:

- Recursos. Las comunidades disponen del 20% de los ingresos impositivos y gestionan el 32% del gasto público. El Gobierno cuenta con el 72% de los ingresos tributarios y gestiona el 55% del gasto, incluyendo pensiones. Según el informe, los recursos de las comunidades "han aumentado sistemáticamente por debajo de los del Estado", por la menor flexibilidad de los impuestos autonómicos y una evolución del fondo de suficiencia -el mecanismo de solidaridad español- a una tasa inferior al PIB nominal. Por el contrario, las necesidades de gasto del Estado "han evolucionado a un ritmo menor (5,1% entre 2001 y 2005) de lo que lo han hecho los gastos de las comunidades (9,7%)", por la evolución de la población y los costes de sanidad y educación.

- Solidaridad. El actual sistema de financiación contiene un mecanismo de solidaridad configurado en torno al fondo de suficiencia. Para el Gobierno autónomo, el resultado de este mecanismo ha sido un efecto "a todas luces excesivo" (ver gráfico), además de opaco y "desincentivador para las comunidades que realizan un mayor esfuerzo fiscal", algo que no ocurre "en ningún otro país", ni siquiera en Alemania o Canadá, de tradición federal. Los resultados de la solidaridad son en España "arbitrarios", ya que no relacionan adecuadamente los recursos de cada comunidad con su capacidad fiscal y sus necesidades de gasto.

- Comunidades forales. El informe remitido al CPFF critica la "desproporción" entre los recursos generados por las comunidades forales (con una financiación diferente) y las de régimen común, hasta un 76% inferiores en el año 2002. El problema no radica en la coexistencia de dos modelos -reconocida por la Constitución-, sino en que estas diferencias pueden ser inconstitucionales: "Cuestionan el principio de igualdad del artículo 138.2: las diferencias entre los estatutos no pueden conducir a privilegios económicos y sociales".

BALEARES Y EXTREMADURA

Baleares muestra un índice de 141 en ingresos tributarios por habitante (paga impuestos un 41% más que la media) y de 85 en recursos totales (le queda un 15% menos que a la media tras la solidaridad). Extremadura, el caso contrario, paga un 34% menos que la media y recibe un 23% más. Cataluña paga un 24% más que la media y recibe un 4% menos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 20 de enero de 2007

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