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Valencia se solidariza con las víctimas de ETA y critica el uso "partidista"

Medio millar de personas homenajean a los dos ecuatorianos víctimas del atentado

"Estamos luchando por la paz, no queremos que se haga uso partidista de intenciones mezquinas que no benefician a la mayoría de la población y buscan sólo un interés electoralista", dijo Edgar Constante. Habló como portavoz de la Asociación de Inmigrantes Ecuatorianos y Latinoamericanos Rumiñahui, que reunió ayer a medio millar de personas en Valencia para solidarizarse con las víctimas de ETA, y abogar por el fin de terrorismo. Los manifestantes, mayoritariamente inmigrantes, pidieron una pensión vitalicia para los familiares de las víctimas.

Los manifestantes abogan por el diálogo "como camino viable" para buscar la paz

Fue un homenaje sencillo y emotivo para recordar a los dos ecuatorianos fallecidos el pasado día 30 en el atentado de ETA en Barajas. Uno de ellos, Carlos Alonso Palate, residía en Valencia, por este motivo ayer sus amigos le recordaron y homenajearon. "Ahora estaría trabajando, pensando qué hacer para ayudar a los suyos", comentó una amiga. Junto a ella, cerca de medio millar de personas se concentraron en la plaza del Ayuntamiento para mostrar su apoyo a las familias de dos ecuatorianos fallecidos en el atentado de Barajas y pedir la paz y el cese de la violencia.

El acto fue convocado por la Asociación Valenciana de Inmigrantes Ecuatorianos y Latinoamericanos Rumiñahui de la Comunidad Valenciana. Tras guardar dos minutos de silencio, los organizadores leyeron un comunicado en el que criticaron que algunos partidos políticos "estén haciendo una utilización sectaria y electoralista del atentado de ETA", y también vaticinaron que "nunca se perderá de vista el diálogo como camino viable para la solución de problemas".

Los lemas más repetidos en la concentración fueron "por la paz" y "solidaridad con los familiares de las víctimas". Los asistentes, más de 300 según la Policía, y más de 500 para la organización, se situaron en torno a dos grandes pancartas cuyos lemas eran: Solidaridad con las familias de las víctimas. Por la paz y La esperanza no morirá jamás. Por la paz.

Tras guardar silencio en recuerdo de Diego Armando Estacio y Carlos Alonso Palate leyeron un manifiesto en el que se sumaron al "dolor de las familias" y reclamaron al Estado que "castigue a los autores" del atentado y "garantice la seguridad". A su juicio, el Estado español está "obligado" a otorgar una "pensión vitalicia" a los familiares que dependían económicamente de las víctimas y exigieron "que se aclare la situación sobre el atentado". Además, hicieron un llamamiento a "la unidad de los ciudadanos contra la utilización partidista de las víctimas y de las familias".

Previamente, el portavoz de Rumiñahui en la Comunidad Valenciana, Edgar Constante, declaró a los medios de comunicación que toda la población española y extranjera en territorio español "debe repudiar este acto de violencia". "Estamos luchando por la paz. No queremos que se haga un uso partidista y de intenciones mezquinas que no beneficia a la mayoría de la población española, sino que beneficia de manera electoral a los partidos políticos en la Comunidad Valenciana y España", afirmó Constante. Por último, Constante avanzó la intención de abrir una cuenta bancaria para recaudar fondos destinados a los familiares de las víctimas del atentado y anunció que el próximo día 30 se celebrará el la plaza de la Virgen un nuevo acto de homenaje a Carlos Alonso Palate y Diego Armando Estacio, al cumplirse un mes del atentado.

A la convocatoria se unieron diversas asociaciones y concejales de izquierda, además de la candidata socialista a la alcaldía de Valencia, Carmen Alborch.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 15 de enero de 2007