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Una ley para los cultos no católicosCataluña y Andorra se comprometen a mejorar las comunicaciones

La Generalitat prolongará hasta el Principado la línea de ferrocarril

Josep Lluís Carod Rovira se comprometió ayer ante el Gobierno andorrano a mejorar las infraestructuras y comunicaciones entre Cataluña y Andorra, tanto en su conexión ferroviaria como en el proceso de reapertura del aeropuerto de la Seu d'Urgell. El consejero catalán aseguró al presidente del Principado, Albert Pintat, que en un año se decidirá cómo alargar la conexión férrea desde Cataluña para enlazar con Andorra.

El Gobierno catalán está elaborando una ley para regular los diferentes centros de culto religioso, pero no afectará a la Iglesia católica. Así lo anunció ayer el consejero de la Vicepresidencia, el republicano Josep Lluís Carod, en su entrevista con el obispo de La Seu d'Urgell y copríncipe de Andorra, Joan Enric Vives.

"Se trata de que el Gobierno elabore una normativa que tendría que ser aprobada por el Parlament para que se articulen las condiciones básicas que han de tener los diferentes centros de culto", manifestó Carod. Entre estas condiciones, el consejero citó, por ejemplo, "unos mínimos de habilitabilidad, seguridad, higiene y sanidad que permitan la dignidad que tienen todos los cultos, sin excepción".

Carod tiene previsto reunirse en breve con los líderes de las diferentes religiones presentes en Cataluña con el objetivo de consensuar la redacción de la ley. "En Cataluña hay al menos una docena larga de confesiones religiosas diferentes que tienen distinto peso demográfico pero todas ellas son importantes. Se trata de poner las cosas fáciles a los ciudadanos y ciudadanas y también a los ayuntamientos", agregó el consejero en referencia a los conflictos que algunos consistorios en Cataluña han tenido para ubicar oratorios musulmanes en sus centros urbanos.

Tanto Carod como Vives se mostraron de acuerdo en que la ley no afectará a la Iglesia católica, cuyas relaciones se rigen por los acuerdos internacionales suscritos entre el Estado español y el Estado Vaticano de julio de 1976, antes de la aprobación de la Constitución española.Ambos políticos también abordaron la reapertura del aeropuerto de la Seu d'Urgell, una vieja aspiración de Andorra que no se acaba de materializar a pesar de las buenas intenciones de la Generalitat y las promesas del Gobierno español. En este sentido, Carod aseguró que la Generalitat sigue muy interesada en este asunto, tras la reciente decisión que faculta al Ejecutivo catalán para llevar a cabo las negociaciones de expropiación de los terrenos sobre los que debe ampliarse la instalación, que son de titularidad privada. En este sentido ya se han iniciado los contactos con la familia Betriu, propietaria del aeropuerto y de los terrenos que ocupa.

El consejero de la Vicepresidencia realizó ayer su primer viaje oficial. Fue a Andorra. Se entrevistó con el jefe de Gobierno, Albert Pintat, tras hacerlo primero con el jefe de este mismo estado, el obispo y copríncipe Joan Enric Vives. A los dos aseguró que el Gobierno catalán tratará de fortalecer la colaboración entre los dos países y, en este sentido, anunció un convenio de colaboración turística que se impulsará en los próximos meses entre el secretario de Asuntos Exteriores de la Generalitat, Albert Royo, y el ministro de Exteriores del Gobierno andorrano, Juli Minoves, y el inicio de conversaciones para una cooperación que dé proyección internacional a la lengua catalana, la lengua oficial de Andorra, a través del Institut Ramon Llull.

Sobre la conexión férrea, Carod Rovira se mostró proclive a ella, a pesar de su coste, y consideró que en un año estará listo un estudio que debe ayudar a decidir cuál es la mejor opción para conectar Cataluña y Andorra en tren. Se tratará de decidir si se prolonga la línea de la Pobla de Segur, en la que se han hecho recientes inversiones y que ya es de titularidad catalana a través de Ferrocarrils de la Generalitat, o bien si se opta por alargar la conexión a través de Puigcerdà, otra línea que está recibiendo una inyección económica importante para su mejora desde el Gobierno central y que es de titularidad estatal. De hecho, el consejero catalán explicó que el Plan de Infraestructuras aprobado por su Gobierno contempla ambas posibilidades.

La conexión ferroviaria entre Andorra y Cataluña ha sido también un objetivo de los ejecutivos andorranos de signo liberal de los últimos años, que han hecho demandas en este sentido a los gobiernos español y catalán en diversas ocasiones. Sobre esta cuestión, Albert Pintat, jefe de Gobierno de Andorra, apuntó la necesidad de mejorar todas las conexiones con el exterior desde el Principado y explicó que se han iniciado negociaciones con Francia para mejorar la línea que une Toulouse con Puigcerdà. Diversos colectivos han reclamado la mejora integral para facilitar el paso de mercancías y viajeros en un tramo muy abandonado en la actualidad.

Los dos mandatarios coincidieron en la necesidad de mejorar las conexiones entre los dos territorios, con el objetivo a largo plazo de impulsar una marca, Pirineos, que se convierta en un referente internacional.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 4 de enero de 2007