Reportaje:

La investigación biomédica mira hacia Asia

Científicos y empresarios analizan el éxito de Singapur, China y Corea como 'biopotencias' emergentes

Cómo es posible que Singapur haya conseguido esto en cinco años?. La pregunta resume el objetivo de la reunión La nueva geografía de la innovación biomédica, organizada recientemente en Madrid por la Fundación Salud, Innovación y Sociedad. Se trataba de analizar qué está pasando en las nuevas "potencias emergentes" en el panorama global de la biomedicina, Singapur, China y Corea del Sur. Investigadores, empresarios y gestores de la política científica española buscaron el secreto del éxito de estas naciones y compararon en tiempo real la situación con la española.

El caso de Singapur, un país muy pequeño de apenas cuatro millones de habitantes y que destina el 2,25% de su presupuesto a I+D, despertó admiración: ha construido en cinco años el gran parque biomédico Biópolis con una inversión de unos 285 millones de euros. Biópolis alberga ahora cinco institutos públicos de investigación, tiene un ambicioso programa de becas para investigadores jóvenes, y está atrayendo a líderes de la investigación biomédica mundial. Además, las inversiones en capital-riesgo se han duplicado en el último año, según expuso Joaquín Guinea, presidente de Biomadrid.

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Según Ang Choon Beng, director europeo del Singapore Development Board, Singapur ofrece a las multinacionales del sector "un entorno cómodo y fácil", con "muy poca burocracia", una cultura internacional pero que sirve de puerta de entrada al mercado asiático y una legislación muy clara sobre protección de derechos intelectuales. La opinión de Guinea es: "Si se potencia adecuadamente la iniciativa empresarial en el sector biotecnológico, Singapur podría convertirse en una minipotencia en este sector en un plazo relativamente corto".

"¿Cómo se las arreglan para conseguir el dinero, público y privado?", preguntó Joan Cornet, director de BioCat, a Keat-Chuan Yeoh. "La diferencia es que ellos dicen que quieren hacerlo, se ponen y lo hacen. En España necesitamos una única estrategia con acciones distintas (legales y económicas) pero coherentes, orientadas a lo mismo", comentó Cornet. Para José María Mato, director de CIC-Biogune, un punto clave fue entender cómo afrontaban los inversores el riesgo de invertir en un área que puede no dar beneficios en un plazo de tiempo corto.

Ang Choon Beng resumió su estrategia: "Ser muy generosos en las ofertas a las empresas". También resaltó la importancia de fomentar el vínculo entre investigación académica y empresarial: "Antes de financiar a un grupo tiene que demostrar que algo de lo que hace puede interesar a la industria". Y el riesgo, dijo, es asumible si se "identifican las áreas en que se es bueno" -ejercicio que recomendó hacer a España, recordando su posición de ventaja de cara al mercado latinoamericano-. En cualquier caso, dijo, "este sector no es previsible que fracase. La sociedad envejece y la demanda de biomedicina aumentará".

En el caso de Corea del Sur, comentó Uhtaek Oh (Universidad de Farmacia), la incertidumbre propia de la investigación biomédica sí está siendo un obstáculo a la hora de obtener financiación privada. "Lo que queremos conseguir es que gigantes del sector de la electrónica, como Samsung, entren en la biomedicina y la biotecnología. Pero ellos quieren objetivos a corto plazo, les asusta el riesgo".

Este investigador fue uno de los miembros del comité que analizó el trabajo de Hwang Woo-Suk, el científico surcoreano que publicó falsas clonaciones de embriones humanos. "No fue difícil descubrirlo. Bastó cotejar datos. Luego hemos visto que en realidad no tenía en su equipo ningún científico senior, de calidad", dijo Uhtaek Oh. En su opinión, el caso Hwang no ha perjudicado a la imagen de la investigación en Corea del Sur.

Jesús Acebillo, presidente ejecutivo de Novartis España y organizador de la sesión, resumió las cualidades de los países emergentes en biotecnología: "En todos ellos, en general, los mercados internos se están desarrollando a gran velocidad, porque parten de muy bajo y hay grandes necesidades. También tienen el talento, gente joven con muchas ganas de crecer. Aún no están muy formados y mira lo que consiguen. Y además tienen gran capacidad de ahorro. Esto les permite grandes inversiones sin endeudamiento". Su estrategia es "no ser proteccionistas, sino traer a gente de fuera de la que aprender. Son conscientes de que el futuro está en gestionar tu agenda en un mercado global".

Frente al comentario del investigador Bernat Soria, que desarrolla parte de su trabajo en Singapur y que no cree que el modelo de este país "sea extrapolable a Cataluña ni a Andalucía", Acebillo dijo: "Nunca un modelo es 100% trasplantable, pero sí hay que aprender de los que lo hacen bien".

* Este artículo apareció en la edición impresa del martes, 19 de diciembre de 2006.

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