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"Cambiar de época una ópera no es ser moderno sino banal"

Liliana Cavani presenta en el Liceo su versión en "clave tradicional" de 'Manon Lescaut'

El escándalo generado por las escenas de sexo entre una víctima del Holocausto y su captor nazi en el célebre filme Portero de noche (1974) convirtió a su directora, la italiana Liliana Cavani (Carpi, 1937), en una cineasta polémica, característica que se diluye por completo en su faceta de directora de escena operística. "Se cree que cambiar de época las tramas de las óperas es ser moderno, pero no es así, es banal y ridículo y por eso no lo hago", explicó ayer Cavani, quien el viernes presenta en el Liceo de Barcelona su versión, "en clave tradicional", de Manon Lescaut, de Puccini.

Liliana Cavani hace de Liliana Cavani cuando dirige películas -su próximo proyecto cinematográfico es un filme sobre Albert Einstein, para el que todavía no ha elegido al protagonista-, pero cuando se responsabiliza de la dirección de escena de una ópera "me pongo al servicio del compositor", afirma. Y es que para la cineasta, mujer que se muestra dura y contundente en sus opiniones, ópera y cine son "mundos opuestos" y los directores de escena que sólo dirigen ópera, "cineastas frustrados que en cada ópera quieren hacer un filme".

"La ópera es una expresión artística diferente al cine. En una película la interpretación no está ligada a la música, sino a la calidad del actor, al que se elige en función de que su aspecto encaje con el personaje. En la ópera, en cambio, a los intérpretes los selecciona el director del teatro y en función de que su voz sea la adecuada al personaje. Escénicamente eso impone límites de los que hay que sacar lo mejor posible, pero si el cantante hace un esfuerzo su interpretación llega al público con la misma intensidad que la de un buen actor en una película", asegura Cavani, para quien modernidad equivale a "buena interpretación" y no a cambio de época de las tramas operísticas.

"Los compositores de óperas son, con su música, unos grandes narradores de historias, sólo hay que ponerse a su servicio y es lo que hago en clave tradicional con Puccini en esta Manon Lescaut", dice la directora, quien asegura que si llevara al cine la novela de Prévost en la que se basa la ópera sería "muy erótica y con escenas escandalosas".

El Liceo ofrece 10 funciones de la ópera Manon Lescaut desde el viernes hasta el 8 de enero próximo con dirección musical de Renato Palumbo y un doble reparto encabezado por las sopranos Daniela Dessì y Maria Guleghina y los tenores Fabio Armiliato y Sergej Larin.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 20 de diciembre de 2006