Educación quiere 'importar' estudiantes de FP

El departamento se plantea captar extranjeros por la escasez de alumnos y la necesidad empresarial

La escasez de alumnado autóctono en las ramas de Formación Profesional (FP) más demandadas por las empresas y la urgencia de éstas por cubrir puestos cualificados ha llevado al Departamento de Educación a plantearse la captación de estudiantes extranjeros para subsanar este déficit. La idea es ir a determinados países, como Argentina, y ofrecer a los jóvenes de entre 20 y 25 años dos cursos de formación en Euskadi en las especialidades más demandadas por las empresas, que les garantice después un contrato de trabajo en el sector. Se trata de una necesidad "apremiante", según explica el viceconsejero de Formación Profesional, Iñaki Mujika.

La premura de las empresas del sector industrial por cubrir esos puestos les lleva en la actualidad a fichar a los alumnos incluso antes de que terminen sus estudios. Los centros que ofertan Fabricación Mecánica, Mantenimiento de Servicios a la Producción, y Electricidad y Electrónica se están convirtiendo en un vivero para las compañías, que precisan de técnicos que sepan desenvolverse con máquinas sofisticadas de última generación. El índice de colocación de estas disciplinas roza o supera el 90%. "Los centros", señala Mujika, "están axfisiados. A veces, las empresas ni dejan a los alumnos terminar su formación. Y esto va a ir cada vez a más. Antes los centros de FP mandaban a las empresas tres alumnos para un puesto de trabajo. Ahora es al revés: un alumno tiene tres propuestas para empezar a trabajar ya".

Uno de los países donde se ha fijado la atención es Argentina, donde hay muchos descendientes de vascos
El índice de colocación laboral de algunas ramas de FP, como Fabricación Mecánica, roza el 90%

Por el momento, la llegada de inmigrantes no está resolviendo las necesidades de las empresas debido a que, por regla general, el nivel académico y profesional de los extranjeros que recalan en Euskadi no es alto y se encuentra por debajo del resto cuando empiezan en los institutos. "La presencia de inmigrante la estamos notando en Educación Primaria, pero para cuando lleguen a la FP y estén formados van a pasar muchos años. No podemos esperar tanto". Por eso, "una apuesta importante es ir a determinados países y ofrecer a los estudiantes la formación en Euskadi para que después se queden a trabajar. Hablamos de las familias con gran inserción laboral, como fabricación mecánica, electricidad, electrónica".

Uno de los países donde se ha fijado la atención es Argentina, ya que en el tema del idioma no habría problemas y hay un colectivo con afinidad hacia Euskadi dado que la presencia de descendientes de vascos es importante. Mujika recuerda una experiencia anterior, cuando Argentina pasó un momento económico muy difícil en 2002. El departamento llegó a traer a 118 estudiantes en tres años por medio del programa Euskal Herrirantz. Ahora el planteamiento sería diferente, más ambicioso y mucho más concreto. "Se trata de decirles los que necesitamos, darles una formación de dos años y un contrato posterior".

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Mujika entiende que la cuestión hay que plantearla no sólo desde el punto de vista de Educación, sino a nivel de Gobierno. "Dentro de 10 o 15 años se jubilará mucha gente en las empresas y no hay repuesto generacional. El número de alumnos actual y el futuro no garantiza el relevo. Es un tema que preocupa mucho". Por eso, el viceconsejero apela a que los jóvenes se den cuenta de que existen alternativas muy válidas a las carreras universitarias que actualmente eligen. "A veces es porque no se conocen las salidas y la inserción de la FP. Se trata de remover algunas mentalidades".

Sólo un aumento del número de alumnos matriculados en centros de FP puede estabilizar en los próximos años la oferta y la demanda en las titulaciones más necesarias para el mundo empresarial. Mujika advierte de que tendrán que ser las chicas las que den un paso adelante y cursen estudios de FP. La presencia femenina en las ramas de Formación Profesional es aún anecdótica. "Hay que cambiar la mentalidad y dejarse de escepticismos. La FP es una etapa natural de la enseñanza, muy apropiada cuando se ha terminado el Bachillerato y se quiere seguir estudiando en la universidad". La tradicional masculinización de la FP, las dudas de las familias y de las propias estudiantes y las reticencias de algunas empresas a contratar mujeres son algunas razones que explican la escasa presencia de chicas.

Para Javier Pozo, coordinador de programas con empresas de Diocesanas, el mayor centro de FP de Euskadi, la falta de alumnos para las empresas industriales hace peligrar la existencia de la tradicional clase media. Y para demostrarlo pone un ejemplo. "Argentina es un país con mucho trigo, pero no tiene capacidad de elaborar ni cereales ni galletas. Los tienen que hacer en Europa. ¿Qué hace falta? Pues técnicos, conductores de instalaciones automáticas, mantenimiento de esas fábricas, mejorar procesos de fabricación. Son destrezas que se adquieren en la FP. En el País Vasco existe un peligro real de que esa clase media desaparezca. No hay gente para conducir las instalaciones. El relevo generacional va a impactar en este sector industrial. En otros tramos como maestros o sanitarios no va a haber problemas".

En su opinión, se trata de un problema de índole cultural. "Aún siendo conscientes de que sus hijos se pueden ganar la vida perfectamente haciendo un ciclo industrial, los padres prefieren que hagan una carrera, que consideran más prestigiosa".

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