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Reportaje:

Castillejo se aleja de Sandokán

El ex presidente de Cajasur dice que sus relaciones con Rafael Gómez, imputado en la Operación Malaya, ya son "escasísimas"

Dos macetas con rojas flores de Pascua escoltan el busto. Por la derecha se accede a las escaleras de caracol que conducen a las estancias superiores. A la izquierda, las dos plantas navideñas que flanquean la estatua. "La Fundación Miguel Castillejo dedica este busto a Don Rafael Gómez Sánchez como reconocimiento en el día de la bendición de la sede que él donó y del mecenazgo que aquí ejerce. 21-XII-2005", reza la placa.

Aquel mes de diciembre de 2005 a Miguel Castillejo la vida ya le había comenzado a cambiar. En verano, el sacerdote dejó la presidencia de Cajasur, como consecuencia de los acuerdos firmados por la Junta de Andalucía y la Iglesia católica para el regreso de la entidad a la tutela autonómica. A Rafael Gómez, conocido por el apodo de Sandokán, todavía parecía que los negocios, de la construcción y la joyería, le sonreían. Pero unos meses después, el 27 de junio de 2006, la policía irrumpió en la casa de Gómez y lo detuvo. El magistrado encargado de la Operación Malaya le imputó un presunto cohecho y sólo permitió que saliera en libertad bajo una fianza de 300.000 euros.

Sandokán y Castillejo, como dirigente de Cajasur, mantuvieron una colaboración empresarial cuando los dos estaban en la cresta de la ola, cuando el primero era uno de los empresarios más importantes de Córdoba y el segundo estaba al frente de la caja de ahorros. De hecho, Cajasur y Gómez crearon en 2001 Arenal Sur 21, que realizó algunas promociones en la Costa del Sol. Pero de aquello, ahora poco o nada queda, si se hace caso a lo que dijo ayer el sacerdote. Según Castillejo, el constructor no ha vuelto a visitar la sede de su fundación desde que fue detenido. Tampoco ha ofrecido a ésta "ninguna clase de colaboración". Es más, el propio sacerdote dice que ha mantenido "relaciones, pero escasísimas, es decir, de saludo y de llamadas telefónicas". Eso sí, el cura quiso ayer mostrar su agradecimiento a Gómez por ceder la sede de la Fundación aunque, a continuación, dejó claro que el palacio seguirá siendo titularidad de ésta "mientras se cumplan los fines" para los que fue creada. Castillejo añadió que las relaciones entre Gómez y su fundación se han quedado en prácticamente nada "por razones jurídicas".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 16 de diciembre de 2006