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Los problemas de movilidad

Los cinco autobuses de etanol de la EMT están sin homologar

El Ayuntamiento aparca los autocares que compró hace un año a la espera de autorización

En las cocheras de la EMT de Carabanchel están aparcados cinco autobuses que se mueven con etanol, uno de los combustibles llamados "limpios". El Ayuntamiento los adquirió hace un año para incrementar su flota de vehículos verdes, pero no comprobó si el carburante contaba con todos los permisos. El equipo de gobierno local asegura que no están en uso porque el etanol resulta muy caro, mientras que el Ministerio de Hacienda responde que no está homologado.

Fernando Autrán, coordinador general de Servicios a la Comunidad del Ayuntamiento de Madrid y vicepresidente de la Empresa Municipal de Transportes (EMT), denunció ayer que el Ministerio de Hacienda no sólo no subvenciona el etanol, sino que el gravamen que tiene encarece "una barbaridad" su coste. "Por un lado, el Ministerio de Medio Ambiente asegura que promueve el uso de combustibles limpios y por otro, el de Hacienda encarece su uso", denuncia Autrán. "El etanol está penalizado por el Ministerio de Hacienda como el alcohol y en estas condiciones es imposible tener estos autobuses por las calles de Madrid, ya que un litro de este combustible cuesta 10 euros", añade.

El gravamen de los combustibles es competencia estatal, aunque los gobiernos autónomos reciben el 40% de esta recaudación. El Ministerio de Hacienda a preguntas de EL PAÍS mostró su sorpresa por las declaraciones realizadas por el Ayuntamiento. "El etanol no tiene ningún gravamen, ningún impuesto. No sabemos de dónde el Ayuntamiento se ha podido sacar eso de que este combustible tiene la misma consideración que el güisqui. El problema es otro".

Desde el Ministerio de Hacienda, un portavoz explicó que hace un mes el Ayuntamiento solicitó permiso para utilizar estos autobuses, que había comprado hace un año, y por los que pagó un millón de euros. "Este permiso es necesario cuando se va a utilizar un combustible que nunca se ha empleado en autobuses en España", señalan. "El ministerio decidió entonces solicitar un informe a los ministerios de Medio Ambiente y Sanidad para que informaran si su uso ponía en riesgo la salud".

Desde el Ministerio de Medio Ambiente, según explicó un portavoz, ya se ha emitido este informe. "Hemos apoyado la petición del Ayuntamiento para que pueda poner en marcha estos autobuses. El problema es que se han adelantado y los han comprado cuando todavía no estaban homologados". Ahora sólo falta el informe de Sanidad.

El etanol es un alcohol producido a través de la fermentación de los azúcares, del almidón o de la biomasa de ciertos cultivos y desechos agrícolas y forestales. El etanol mezclado en diversas proporciones con la gasolina se utiliza como combustible. Este producto, al ser un recurso limpio, produce menos emisiones contaminantes.

Cataluña y País Vasco dijeron no

En el País Vasco y Cataluña los responsables de las áreas de Movilidad desestimaron la compra de autobuses de etanol porque este combustible no estaba homologado. "A nosotros nos los ofrecieron pero no los adquirimos porque sabíamos que el etanol todavía no estaba permitido", explicó ayer un portavoz del Ayuntamiento de Barcelona. En términos similares se pronunciaron los responsables municipales del Ayuntamiento de Bilbao y de Vitoria, esta última una de las ciudades más comprometidas con la movilidad sostenible. En Vitoria no hay ningún autobús urbano que funcione con etanol. En la actualidad hay 27 que lo hacen con biocombustible al 12% y otros 19 más se incorporarán en breve.

Madrid, según los datos facilitados por el área de Movilidad, tiene 2.015 autobuses, de los que 1.580 se mueven con diésel, 174 con gas natural, 20 son híbridos y tres utilizan una pila de hidrógeno.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 5 de diciembre de 2006

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