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Reportaje:El proceso para el fin del terrorismo

Cuando dos y dos son 22

La marcha de la AVT desata otra vez la guerra de cifras entre Gobierno y Comunidad de Madrid

Dos y dos son cuatro, pero a veces son 22 y otras, dobles parejas. La conocida broma de aritmética y póquer podría ser de aplicación para explicar la guerra de cifras sobre el número de asistentes a las manifestaciones de la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT). Lo sería porque donde la Delegación del Gobierno en Madrid, dirigida por el PSOE, contó que el sábado pasado marcharon por la calle de Velázquez 129.715 personas, la Comunidad de Madrid, gobernada por el PP, sumó "más de 1.300.000 personas". Una discrepancia reiterativa, especialmente en las manifestaciones contra el Gobierno, las únicas que mide la Comunidad.

El método de cálculo de la primera se conoce, puesto que el Gobierno facilitó todo lo necesario para saberlo. El sistema del Gobierno de Esperanza Aguirre es desconocido, pese a que se le ha pedido que lo explique en la de ayer y otras marchas. EL PAÍS cifró la asistencia, con cartografía y redactores a pie, en casi 120.000 personas, mientras el blog especializado en contar protestantes (con fotos y cálculos de Google planimeter), dijo ayer que había entre 105.000 y 140.000 personas (http://manifestometro.blogspot.com).

El Ejecutivo justificó con planos, fotos aéreas y su sistema de cálculo la cifra de 129.715 manifestantes

La Comunidad elevó a 1,3 millones el número de asistentes, 18 veces la capacidad del Bernabéu

La Delegación en Gobierno en Madrid, días antes de la marcha de la AVT, había facilitado a los medios de comunicación una detallada cartografía del recorrido en la que se mostraba una vista general del recorrido y un plano por cada sector en que se había dividido el recorrido. Cada uno de esos sectores, que incluía las calles aledañas al itinerario, aparecía dividido en zonas (38 en total), de cada una de las cuales se daba la longitud, la anchura y la superficie total en metros cuadrados. Los planos habían sido elaborados por la sección de planificación de la Comisaría General de Seguridad Ciudadana de la Policía.

Es decir, que cuando la marcha se estaba celebrando, bastó con que los policías de a pie situados en cada uno de esas 38 zonas dijera cuántos manifestantes por metro cuadrado había donde ellos estaban. Los datos fueron cotejados con las fotos aéreas tomadas por un helicóptero de la policía.

A las 18.00, la policía hizo el cálculo. Desde la calle de Alcalá a la de Jorge Juan contó 25.350 personas: desde Jorge Juan a Don Ramón de la Cruz, 63.004; desde la última calle citada a la de Juan Bravo, calculó 38.250, y entre esta calle con nombre de comunero y la de María de Molina contó a 3.111 asistentes. La manifestación concluyó a las 19.01, tras la lectura de un manifiesto por el presidente de la AVT, Francisco José Alcaraz. A esa hora, un redactor de ese diario estaba en la cola de la marcha, en la calle de Ortega y Gasset y EL PAÍS hizo su cálculo en los ocho sectores en que dividió la ruta.

La Delegación del Gobierno envió a las 20.21 el informe de la manifestación, tres hojas de cálculos y observaciones, junto a 25 fotos aéreas. La asistencia calculada, 129.715, es el equivalente a todos los habitantes del municipio de Cádiz capital. Estos datos y cálculos, al ser conocidos, pueden ser sometidos a discusión y crítica. No ocurre lo mismo con los de la Comunidad de Madrid. El Gobierno de Esperanza Aguirre envió a las 19.45 una nota de prensa por fax titulada: "La Dirección General de Seguridad de la Comunidad estima en 1.300.000 la asistencia a la manifestación". Es decir, como si todos los vecinos de Barcelona capital hubieran salido a protestar.

El texto decía, según el citado organismo, dependiente de la Vicepresidencia Segunda y Consejería de Justicia e Interior (cuyo titular, Alfredo Prada, estaba en la marcha, junto a la plana mayor del PP, dinamizador de la protesta), que, en realidad, había "más de 1.300.000 personas".

Como toda explicación, afirmaba: "Los expertos determinaron que la superficie ocupada, no sólo la referida al recorrido principal de la calle de Velázquez, sino que todas las calles adyacentes, se han visto ocupadas por la masiva asistencia de ciudadanos [sic]". Cualquier asistente a la manifestación pudo comprobar si eso era así.

Para que pudiera haber más de 1,3 millones de personas, a razón de cuatro por metro cuadrado, la superficie que ocuparía esa masa, casi sin poder moverse, sería todo el recorrido oficial, cuatro calles paralelas y todas las perpendiculares (ver gráfico). El equivalente a 18 veces la capacidad del estadio Santiago Bernabéu (75.328 localidades). Eso, o que se considere aplicable para calcular manifestantes la teoría de cuerdas o supercuerdas, con la que la mitad de los físicos teóricos tratan de casar la relatividad general y la mecánica cuántica. Dicha teoría, para validarse, necesita la existencia de 10 dimensiones más el tiempo, en lugar de las tres conocidas. Si no, todas las ecuaciones saltan por los aires. Cuando comenzó a esbozarse, la teoría requería 26 dimensiones. Sólo así, donde por metro cuadrado caben dos y dos, cuatro, podrían entrar 22... dobles parejas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 27 de noviembre de 2006