Los obispos incluyen el debate sobre la unidad de España en su pastoral

La CEE mantendrá su línea dura frente el diálogo directo con ETA

Habrá una cita a la unidad nacional como "bien moral", pero no aludirá a que esa unidad esté en peligro ni será beligerante con el Gobierno socialista en ese punto concreto. Ésta es la tesis mayoritaria en la asamblea plenaria de la Conferencia Episcopal, que desde el lunes ultima su Instrucción pastoral sobre la "preocupante situación" por la que atraviesa "social y políticamente" España. El acuerdo está prácticamente tomado, de forma que, contra todo pronóstico, la pastoral se dará a conocer probablemente mañana mismo.

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El pleno de la Conferencia Episcopal Española (CEE) ultimaba anoche su pastoral sobre la situación de España sin vencedores ni vencidos. Es decir, no se han impuesto las tesis de los cardenales Antonio María Rouco (Madrid) y Antonio Cañizares (Toledo), que reclamaban una instrucción con severas apelaciones a la unidad de España como "bien moral en peligro", ni hace caso a quienes sostienen que ese tema ni siquiera debió abordarse ahora.

En su discurso del lunes, el presidente de la CEE y obispo de Bilbao, Ricardo Blázquez, hizo una breve alusión a este documento, recordando que el 21 y 22 de junio los obispos, en asamblea extraordinaria, habían dialogado "en un clima de fraternidad y de búsqueda compartida sobre la respuesta pastoral" que debían ofrecer "a la situación religiosa, social, cultural y política" de España. Pero nadie apostaba hace tres días por que los prelados pudieran encontrar una redacción definitiva esta semana ni en los próximos meses, pese a tener sobre la mesa ya un borrador muy elaborado por una ponencia en la que el peso pesado es el arzobispo de Navarra, un teólogo de 75 años que ocupa altos cargos en la Conferencia Episcopal desde la presidencia del cardenal Tarancón. También se ha encargado de la redacción uno de los prelados preferidos de Rouco, su obispo auxiliar Eugenio Romero Pose, que preside la Comisión Episcopal para la Doctrina de la Fe (ex Santo Oficio de la Inquisición).

Cañizares, cardenal primado y vicepresidente de la CEE, llevaba tres años reclamando una pastoral de entidad especial sobre la unidad de España, que completase a fondo la aprobada en 2002 "sobre el terrorismo y su raíz en los nacionalismos totalitarios", con el título Valoración moral del terrorismo en España, de sus causas y de sus consecuencias. Impulsado directamente por el cardenal Rouco, entonces presidente de la CEE, aquel documento provocó el rechazó de gran parte de los prelados catalanes y vascos, entre otras, "por vincular nacionalismo y terrorismo".

El diálogo con ETA

Aquella tesis se mantiene ahora, pero no va más allá, pese a las pretensiones expresadas por Cañizares en una cena en el Club Siglo XXI de Madrid, el 20 de enero de 2004, ante el ministro del Interior con el PP, Ángel Acebes; de Justicia, José María Michavila, y de Trabajo y portavoz del Gobierno, Eduardo Zaplana. El cardenal pidió aquella noche que una condena tajante del terrorismo debería tener continuación en una pastoral sobre la "unidad de España".

La tesis episcopal en 2002 fue que "la pretensión de que a toda nación, por el hecho de serlo, le corresponda el derecho de constituirse en Estado, ignorando las múltiples relaciones históricamente establecidas entre los pueblos y sometiendo los derechos de las personas a proyectos nacionales o estatales impuestos por la fuerza, da lugar a un nacionalismo totalitario, que es incompatible con la doctrina católica".

Añadía aquella Instrucción Pastoral: "España es fruto de uno de estos complejos procesos históricos. Poner en peligro la convivencia, negando unilateralmente la soberanía de España, sin valorar las graves consecuencias que esta negación podría acarrear, no sería prudente ni moralmente aceptable".

También se pronunciaron los obispos sobre un posible diálogo con ETA. Dijeron: "Ante cualquier problema, la Iglesia subraya el valor del diálogo respetuoso y libre como la forma más recomendable, para superar las dificultades surgidas en la convivencia. Al hablar del diálogo no nos referimos a ETA, que no puede ser considerada como interlocutor político de un Estado legítimo, ni representa políticamente a nadie, sino al necesario diálogo y colaboración entre las diferentes instituciones para eliminar la presencia del terrorismo, garantizar los legítimos derechos de los ciudadanos y perfeccionar las formas de organizar la convivencia en libertad y justicia".

Subrayaban, además, que "un aspecto especialmente importante en el que se evidencia la perversa politización es el olvido que, con frecuencia, sufren las víctimas del terrorismo".

Una Instrucción Pastoral es doctrina oficial de la Iglesia católica en cada país, como reiteradamente se han encargado de recordar los prelados afines a Rouco.

* Este artículo apareció en la edición impresa del miércoles, 22 de noviembre de 2006.

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