El proceso para el final del terrorismo

Interior cree que París exagera al hablar del rearme de ETA y crisis del proceso

Joan Mesquida califica de "muy grave" el robo de armas y asegura que tendrá consecuencias

Los servicios antiterroristas franceses describieron ayer un sombrío panorama sobre el futuro de ETA. El responsable de la Subdirección Antiterrorista de la Policía Judicial (SDAT), Fédéric Veaux, confirmó que el robo de 340 pistolas en una armería de Nimes fue obra de un comando etarra y lo enmarcó en un proceso de rearme de la banda. Veaux aseguró que el robo, la incesante actividad de ETA en Francia y el rebrote de la kale borroka implican "una degradación del clima general en torno al proceso de paz". El Ministerio del Interior cree que la policía francesa exagera sobre el rearme y los efectivos de ETA

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Veaux hizo estas declaraciones durante su comparecencia en el juicio en París contra 14 supuestos miembros del aparato logístico etarra, en el que también testificó Jean Pargade, responsable de la lucha contra ETA de la SDAT. Ambos confirmaron que el robo, el pasado 23 de octubre, de 200 revólveres Smith&Wesson del 38, 140 pistolas automáticas del calibre nueve milímetros, cuatro rifles checos C-2 con mira telescópica y más de 80.000 cartuchos fue obra del comando que ETA ha especializado en robos.

Este comando, del que ya estarían identificados tres de sus miembros, está considerado el autor de otros cuatro robos desde el 22 de abril de 2005, que han dado a ETA plena capacidad operativa por la consecución de explosivos, armas y material de falsificación de documentos y matrículas. Todos los asaltos fueron ejecutados con gran precisión, lo que delataba un trabajo previo de preparación y observación del objetivo, siempre por personas encapuchadas, armadas, que actúan a última hora de la tarde y que toman rehenes para asegurarse el éxito del asalto.

Los dos mandos antiterroristas aseguraron que la banda no ha dejado de moverse en Francia. "La actividad de ETA en Francia continúa desarrollándose de forma normal, entre comillas, como antes", afirmó el jefe de la SDAT. Pargade precisó que en 2006 se ha detectado el robo de 49 coches por ETA, de los que 31 fueron sustraídos a partir de la declaración de alto el fuego, el pasado 22 de marzo. Todos esos vehículos, una vez utilizados para traslados de etarras o de material, han sido hallados quemados en su interior para destruir pruebas y eliminar huellas.

Recomponer estructuras

Veaux subrayó que el robo de armas, así como el despliegue de movimientos de ETA en Francia, "plantea un problema a todos los que observan el proceso" de paz abierto en España. Esta fue su respuesta cuando el tribunal le preguntó si, a su juicio, la organización terrorista estaba aprovechando el alto el fuego declarado en marzo para recomponer sus estructuras en Francia.

Tras hacer un repaso a las anteriores treguas declaradas por la organización terrorista, el responsable de la Subdirección Antiterrorista de la Policía Judicial dijo que la tregua que se desarrolló entre 1998 y 1999 "se parece mucho a la de hoy, con contactos entre el Gobierno [de España] y la organización [terrorista]. Y ETA, precisó, aprovechó aquel alto el fuego "para reconstituirse".

Veaux no fue optimista respecto a la situación del proceso de paz. Según declaró ante el tribunal, "desde el verano de 2006 se asiste a una degradación del clima general en torno al proceso" de paz, evidenciado por el recrudecimiento de la violencia callejera en el País Vasco, la irrupción en las campas de Aritxulegi, en Oiartzun (Guipúzcoa), de tres encapuchados armados el 23 de septiembre y el robo de pistolas.

La policía francesa ha sido desde el inicio del proceso de paz mucho más pesimista que la española. Los servicios antiterroristas de España insisten en que ETA no mantiene actividad operativa a este lado de la frontera, pero siempre han subrayado que la banda "no ha dejado de moverse" al norte de los Pirineos. Esa actividad era considerada "normal" dentro de una organización "que ni se ha disuelto ni ha desaparecido", aseguran. Además, creen que cada día que pasa sin atentados mortales hacen cada vez más difícil el retorno de los asesinatos. Sus homólogos franceses no comparten esa conclusión ni ese optimismo.

Los mandos antiterroristas españoles incluso creen que Francia "exagera" sobre el rearme etarra y el número de miembros con que contaría la banda. Incluso sugieren que puede existir una clave interna francesa para ese diagnóstico, como la disminución de efectivos policiales en el país vecinos dedicados a la lucha contra ETA. Además, los franceses carecen "de la información política", sobre la marcha del proceso", añaden las fuentes consultadas.

La policía y la Guardia Civil han observado cómo la organización terrorista ha "ocultado" sus estructuras y ha blindado su aparato logístico y militar, volviendo a las viejas estrategias de la clandestinidad, para evitar golpes policiales. Dicha actividad siempre ha estado bajo la supervisión de la dirección de la organización terrorista, que ha dado su aprobación a todos los golpes dados en Francia. La banda, en estos momentos, tendría "plena capacidad operativa" en el caso de que tomara la decisión de volver a las armas.

Las fuentes consultadas indican que ETA dispondría en Francia de 150 terroristas "disponibles", que formarían el núcleo esencial que pretende preservar a toda costa. Jean Pargade indicó ayer durante su declaración el tribunal de París que, a tenor de sus datos, en la actualidad hay 516 etarras en la clandestinidad. Las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad españoles mantienen en busca y captura a 276 miembros y colaboradores de ETA, con requisitoria de la Audiencia Nacional.

El panorama descrito por los responsables antiterroristas franceses y la confirmación del robo de armas por parte de ETA, aunque se daba por hecho, sacudieron ayer las estructuras del Ministerio del Interior. Alfredo Pérez Rubalcaba declaró en la cadena SER que ETA "se mueve en Francia. Sabemos que se está moviendo y estamos siguiéndoles. Estamos vigilando a ETA y no queremos bajar la guardia para impedir que nos pase lo que nos pasó en el 98-99", en referencia a la anterior tregua etarra.

Mesquida: "Muy grave"

Rubalcaba subrayó que "la violencia no ha desaparecido por completo en Euskadi", pero al mismo tiempo dijo que "subsisten los elementos que nos llevaron a decirle a los españoles que había una buena oportunidad para acabar con ETA". El ministro insistió en que "está costando arrancar" el proceso, pero que no teme una ruptura.

En línea similar, el director general de la Policía y la Guardia Civil, Joan Mesquida, calificó de "muy grave" la confirmación del robo de pistolas por parte de la organización terrorista. Antes de comparecer ante la Comisión de Interior del Senado, Mesquida declaró: "Es un hecho muy grave y, a partir de ahí, corresponde al Gobierno analizar y plantear las consecuencias". El responsable de las Fuerzas de Seguridad del Estado confirmó que, tras la sustracción de las armas, la policía francesa pidió un plazo de 15 días para verificar algunas pistas antes de sentenciar que ETA era la autora del asalto. La confirmación ha llegado apenas unos días después de cumplido el plazo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0020, 20 de noviembre de 2006.

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