Los 'tres grandes' del automóvil de Detroit piden ayuda a Bush

Los consejeros delegados de General Motors, Ford y Chrysler pidieron ayer al presidente George Bush que les apoye para hacer frente a los "serios problemas de competitividad" por los que atraviesan frente a sus rivales asiáticos. Los tres grandes de Detroit, que están inmersos en un drástico proceso de reestructuración que acabará con la eliminación de casi 80.000 empleos antes de 2008, tenían tres reclamaciones. Primero, quieren que se mejoren las infraestructuras en EE UU para la distribución de combustibles alternativos, como el etanol o el biodiesel, y más incentivos para fabricar coches con motores híbridos o eléctricos.

El segundo asunto de discusión está relacionado con los costes de salud. GM, por ejemplo, gasta anualmente 5.300 millones de dólares en garantizar la cobertura sanitaria de empleados y jubilados. Los gastos vinculados a la salud representan 750 dólares de media por coche fabricado.

El tercer punto está relacionado con la presión que sufren por la debilidad del yen, que atribuyen a la manipulación de la divisa japonesa. Aunque nadie espera grandes cambios a partir de esta reunión, las dos partes coinciden en que se debe mantener un diálogo abierto para adoptar decisiones correctas en el futuro, que garanticen la competitividad del sector.

* Este artículo apareció en la edición impresa del martes, 14 de noviembre de 2006.

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