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Reportaje:

Torrente aprende idiomas

Santiago Segura prepara el lanzamiento internacional de su personaje

José Luis Torrente, el ex policía corrupto, fascista y políticamente incorrecto que ha protagonizado la trilogía de comedias taquilleras dirigida por Santiago Segura, está a punto de aprender idiomas. Cuando el remake norteamericano que producirá New Line empieza a convertirse en una realidad palpable, también parece concretarse la realización de un remake francés, que produciría Thomas Langman, hijo de Claude Berri, a través de su compañía La Petite Reine. Siempre con los pies en la tierra, Segura no descuida contrastar el aluvión de buenas noticias con un baño de realismo: "Lo que sigue siendo tremendamente difícil es vender tus películas al extranjero. El otro día vendimos Torrente 3 a China y sólo nos dieron 3.000 euros, porque alegaron que la película ya había sido pirateada y podía encontrarse fácilmente en cualquier mercadillo".

"He vendido la película 'Torrente 3' en China y sólo nos han dado 3.000 euros"

El actor, director y productor confiesa ser ambicioso, pero también realista

Oliver Stone fue el primero en caer bajo el hechizo del personaje, pero las negociaciones para que el director de Nacido el 4 de julio produjese la versión americana del primer Torrente no prosperaron: "Stone me escribió diciéndome que mis abogados eran durísimos. Le respondí que no entendía por qué usaba el plural, porque yo sólo tengo una abogada y lo único que había hecho era decirle a sus abogados que el contrato que nos proponían era demasiado leonino. Si realmente yo hubiese tenido un equipo de abogados las cosas hubiesen ido de otra manera", aclara Segura. Ahora el proyecto está en manos de New Line, compañía que ha ido barajando los nombres de Jack Black, Will Ferrell o Vince Vaughn como candidatos al papel protagonista. Recientes rumores apuntan al recién consagrado Sacha Baron Cohen, alma de la abrasiva Borat -número uno en la taquilla americana por segunda semana consecutiva-, como nueva posibilidad, aunque Segura tenía en la cabeza como estrella ideal a Dennis Franz, el veterano actor de la serie Policías de Nueva York y casi doble perfecto de Torrente. "En su momento, estuve en conversaciones con Criterion, el prestigioso sello de DVD que suele prestar tanta atención a los clásicos (Fellini, Kurosawa, Bergman) como a los directores contemporáneos (Michael Bay, Alfonso Cuarón), para que editasen Torrente, pero finalmente no se llegó a un acuerdo", apunta el director.

La publicación de un amplio reportaje sobre Santiago Segura, firmado por Jack Hitt, en el magazine del New York Times del pasado sábado parece haber dado un definitivo impulso a los asuntos que el cineasta se traía entre manos al otro lado del charco. "Morirse es tomarse en serio. Por eso me gusta la comedia. Salir en el New York Times está muy bien, pero hay que ver la importancia que tiene, que es toda y ninguna. Ha sido un gran paso para mí, pero un gran paso hacia atrás para la especie humana", bromea Santiago Segura dos días después de la aparición del suplemento, que centraba su atención en un buen número de emergentes talentos de la comedia excéntrica. Segura era la única estrella internacional en unas páginas que también se detenían en el cómico Will Ferrell -que acaba de estrenar la metalingüística Stranger Than Fiction, de Marc Forster-, la actriz Anna Faris -icono incombustible en la saga Scary Movie-, el taquillero Chris Rock y el director Christopher Guest, maestro del falso documental con clásicos como This is... Spinal Tap (dirigida por Rob Reiner) o Very Important Perros.

Ayer por la mañana, Santiago Segura recibió un cariñoso e-mail de una amiga neoyorquina que intentaba convencerle de la magnitud del acontecimiento: "Todo científico, escritor, artista o condenado a muerte con acceso a biblioteca de este país sabrá quién eres. Todo líder mundial. ¡Santo Dios, incluso Bin Laden va a saber quién eres!". Se atrevía a pronosticar que su teléfono no iba a parar de sonar con ofertas de los grandes estudios de Hollywood. La realidad, no obstante, es algo más tranquila: "Hay dos formas de verlo: o pienso que soy la hostia o me digo que bueno, pues vale, pues muy bien... No me ha hecho más o menos ilusión que cuando salí en las páginas del fanzine Mondo Brutto. Cuando lees algo sobre ti que está bien escrito, te trata con cierta deferencia y sabe diferenciar entre la persona y el personaje, te da la misma alegría verlo en el New York Times que en La Voz de Galicia. Lo único que ha ocurrido es que en la cuna de la civilización de la hamburguesa unos tíos se han dado cuenta de que existo. Claro que me hace ilusión, pero a mi madre le hubiese hecho más ilusión que saliera en El País Semanal", confiesa el padre de José Luis Torrente, personaje que le ha colocado en el radar internacional.

"Soy ambicioso, pero realista", afirma Segura, "si ahora mismo estuviese en Los Ángeles, quizás me habría servido de algo pasearme con el New York Times bajo el brazo, por lo menos para enseñárselo a los taxistas o para presumir delante de alguna chica, pero no puedo moverme de Madrid hasta junio". El motivo es su responsabilidad con Los productores, el musical de Mel Brooks que sigue representando con notable éxito en el teatro Coliseum. De hecho, Segura pasó su día después de la publicación del reportaje subiéndose al escenario para encarnar a Max Bialystock, un personaje casi tan amoral como Torrente.

El próximo 1 de diciembre llegará a las pantallas españolas Isi/Disi 2: Alto voltaje, de Miguel Ángel Lamata, secuela de la comedia heavy metal que le convirtió en eficaz pareja cómica de Florentino Fernández. Fue precisamente el rodaje de esta película lo que frustró su posibilidad de tener un primer papel protagonista en lengua inglesa: su admirado John Landis, director de Desmadre a la americana y Granujas a todo ritmo y protagonista de un cameo en Torrente 3: El Protector, le ofreció protagonizar Family, uno de los dos episodios que ha dirigido para la celebrada serie televisiva Masters of Horror.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 14 de noviembre de 2006