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Reportaje:PERFILES

El obispo que derrotó a Kirchner

Un prelado de origen catalán gana en Argentina una batalla electoral contra el 'caudillismo'

Desde el púlpito se ha pasado décadas predicando la vida eterna, pero en las urnas ha infringido una severa derrota a Néstor Kirchner, el presidente argentino. Joaquín Piña, nacido hace 76 años en Sabadell y obispo emérito de Puerto Iguazú (en Misiones, al norte del país), ha acabado con la pretensión de Carlos Rovira, el gobernador protegido y alentado por Kirchner, de ocupar el cargo sin límite de tiempo.

Piña confiesa que emplea el catalán para rezar y hacer cuentas -y se supone que para rogar por su equipo, el FC Barcelona-; pero con el presidente argentino ha empleado un castellano meridianamente claro. "Que tome nota", subrayó el obispo al poco de confirmarse la derrota electoral sufrida por el candidato de Kirchner.

El Vaticano aceptó la dimisión por edad del prelado, para que éste compareciera ante las urnas sin ser obispo titular

Este jesuita, que se levanta todos los días a las cuatro y media de la madrugada, se llevó una sorpresa hace varios meses cuando representantes de facciones políticas diferentes -desde la izquierda a la derecha- llamaron a su puerta con la petición de encabezar una lista opositora en las elecciones a la Asamblea convocada por el gobernador Rovira para reformar la Constitución Provincial, con un solo punto: permitir a un gobernador presentarse al cargo sin ningún límite temporal.

Rovira consultó su decisión a la figura más influyente de la Iglesia argentina, el arzobispo de Buenos Aires, Jorge Bergoglio; el único hombre que en los dos últimos años le ha recordado a Kirchner que los políticos no deben aferrarse al poder. A Bergoglio le pareció bien y el Vaticano aceptó la dimisión por edad del obispo catalán, para que éste compareciera ante las urnas sin ser obispo titular.

Piña llegó muy joven a Argentina y allí terminó sus estudios. Es considerado como un prelado progresista de talante conciliador con todos los sectores de la Iglesia argentina.

Destinado en Paraguay, se enfrentó con el dictador Alfredo Stroessner, y durante la dictadura argentina sus homilías eran vigiladas por la policía. En Misiones ha destacado por su labor de ayuda a los más desfavorecidos. La lista encabezada por él ganó, el domingo pasado, a la encabezada por una prima del actual gobernador.

Pese al triunfo electoral, Piña asegura que no piensa dedicarse a la política, y para ello cita la advertencia lanzada por Benedicto XVI en Italia: "La política es para los laicos". Pero lo cierto es que al obispo catalán ya no le hace falta continuar su corta carrera en el ágora para haberse convertido -a sólo un año de las elecciones presidenciales- en un referente de la oposición política a Kirchner, porque su victoria en Misiones da una indicación muy clara de que los argentinos no quieren la perpetuación en el poder de político alguno. Y eso que el gobernador lo intentó todo para ganar las elecciones, incluidos repartos de alimentos para los más necesitados o de documentación para ciudadanos no argentinos en situación irregular.

Por primera desde que Kirchner está en el poder ha recibido un serio revés en las urnas, precisamente el único campo que considera indispensable y que le permite gobernar sin remitir las decenas de decretos de emergencia que firma al Congreso para su ratificación o sin tener contacto alguno con los medios de comunicación, especialmente los internacionales, a excepción de programas de humor como Caiga quien caiga.

Kirchner ha sido derrotado no por un candidato más o menos accidental como es el obispo, sino por una coalición de partidos de todo signo apoyados incluso por sectores del peronismo.

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Sobre la firma

Jorge Marirrodriga
Doctor en Comunicación por la Universidad San Pablo CEU y licenciado en Periodismo por la Universidad de Navarra. Tras ejercer en Italia y Bélgica en 1996 se incorporó a EL PAÍS. Ha sido enviado especial a Kosovo, Gaza, Irak y Afganistán. Entre 2004 y 2008 fue corresponsal en Buenos Aires. Desde 2014 es editorialista especializado internacional.

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