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La OTAN admite la muerte de al menos 12 civiles en Afganistán

Un portavoz de la Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad (ISAF, que comanda la OTAN) dijo ayer en Kabul que "desde que concluyeron los combates, las tropas en tierra han identificado 12 víctimas civiles" cerca de la ciudad de Kandahar. No descartó que la cifra pudiera aumentar conforme se conocieran detalles de lo ocurrido. La policía local habló de 25 muertos y otros jefes locales aludieron a números que oscilaban entre los 60 y los 85 muertos.

La OTAN seguía ayer investigando el mortal incidente que el miércoles costó la vida a un número indeterminado de civiles afganos y decía no estar en condiciones de confirmar ninguna de las cantidades que están circulando, que oscilan entre 12 y 85 muertos. "No queremos entrar en cifras", señaló un portavoz aliado en Bruselas. "Hay mucha incertidumbre sobre lo que pasó". Al fatal bombardeo aliado se suma el golpe propagandístico sufrido por las tropas occidentales por la profanación de restos humanos llevada a cabo por soldados alemanes, suceso que hoy se verá acentuado con la publicación de nuevas fotos.

"No queremos entrar en cifras. Todavía estamos investigando y sólo sabemos que ISAF ha hablado de 12 muertos", señaló un portavoz aliado en Bruselas. "Hay mucha incertidumbre sobre lo que pasó. Cuando la población local habla quizá no distingue entre talibanes y civiles".

El Ministerio de Defensa afgano, la OTAN y representantes tribales están investigando lo ocurrido. Hamid Karzai, el presidente, dijo ayer que para evitar la repetición de tales incidentes sería conveniente un mayor uso de soldados y policías afganos en las operaciones antitalibán. Pero el Ejército sólo está capacitado para actuar como complemento de los soldados occidentales y la policía es un caso perdido, minada por la corrupción y la falta de medios y de moral.

Los talibanes sacan provecho

Al menos otros 14 civiles perdieron ayer la vida en una explosión que alcanzó de lleno a su autobús en la provincia de Uruzgan, vecina de la de Kandahar. No se sabía si la causa fue un atentado suicida o el estallido de una bomba.

Los talibanes están aprovechando a fondo las víctimas del bombardeo y reciben nueva munición con las fotos en medios de comunicación alemanes de soldados germanos jugando con restos humanos. Dos de ellos han sido ya expulsados del Ejército. Ayer la cadena de televisión RTL emitió nuevas imágenes y el diario Bild, que posee decenas de clichés, va a publicar hoy fotos en las que se ve a un soldado apuntando con su arma a la sien de un esqueleto reconstruido.

El Gobierno de Kabul ha condenado duramente la profanación, que, dice, va contra los valores del islam y las tradiciones afganas. Un soldado alemán declaraba ayer al Bild que los huesos "estaban en una gravera de la que los afganos sacaban material para fabricar ladrillos; no era un cementerio ni un lugar de culto".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 28 de octubre de 2006