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Mueren 32 personas en Panamá por una medicina contaminada

Las autoridades han arrestado a tres personas por la crisis sanitaria

Panamá vive la peor crisis sanitaria de su historia. Acostumbrado a luchar contra el dengue, la malaria, la leishmaniasis u otras enfermedades tropicales, el sistema de salud no estaba preparado para una adulteración masiva de los medicamentos fabricados en los laboratorios de la Caja del Seguro Social por la que ya han muerto 32 personas.

En 82 farmacias del país se han distribuido unos 20.000 fármacos que contienen dietilenglicol, una sustancia que en ciertas dosis es letal. Por eso las autoridades piensan que esta crisis, que se hizo pública el pasado 2 de octubre, no ha hecho sino empezar y que el número de personas afectadas (76 hasta el momento) se multiplicará.

La Fiscalía general de Panamá, que abrió una investigación de oficio, asegura que hubo mano criminal en esta intoxicación y, de momento, ha arrestado a tres personas, todas ellas de la empresa local Grupo Comercial Medicom, que supuestamente importó la glicerina contaminada de España.

Los estudios han encontrado que su composición tiene menos de 1% de glicerina, un 24 % de dietilenglicol, y el resto de sustancias desconocidas. Los abogados de Medicom aseguran que ellos están pagando como chivos expiatorios, pero no han señalado quién podría ser el verdadero culpable del fraude.

Para llegar a la localización del tóxico las autoridades panameñas necesitaron 15 días y de la ayuda de la Autoridad de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés) y del Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades de Atlanta (CDC)

El presidente del país, Martín Torrijos, ha subrayado la gravedad de la crisis: "Es la tragedia humana más grande que ha vivido Panamá en su historia".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 24 de octubre de 2006