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La ampliación del canal de Panamá durará siete años

Los panameños apoyan el proyecto en las urnas con la esperanza de que impulse la economía

El Gobierno panameño ha cumplido el trámite constitucional y, después de la arrasadora victoria del a la ampliación del canal este domingo, se enfrenta a su mayor reto desde la independencia. En los próximos siete años, realizará esta obra de inmensas proporciones para un país seis veces y medio más pequeño que España, y con un emplazamiento estratégico.

Con un 78% de apoyo al proyecto de ampliación diseñado por la Autoridad del Canal de Panamá (ACP) y un sorpresivo abstencionismo que rozó el 57%, se activa el plan para la construcción del tercer juego de esclusas que permitirá el paso de más buques, y de mayor tamaño, por la vía interoceánica. Es un paso definitivo para un país que sólo recuperó el control del canal el 31 de diciembre de 1999, 85 años después de que EE UU inaugurara esta monumental obra.

Actualmente, el canal absorbe el 5% del movimiento comercial del mundo y es el rey de la ruta que conecta Asia con la costa este de EE UU. Pero las previsiones eran perturbadoras. Según los estudios encargados por la ACP, en los que invirtió 33,6 millones de euros, la capacidad de la vía estará al límite en 2012 y, además, está perdiendo la posibilidad de dar paso a los buques conocidos como Postpanamax, que cargan hasta 12.000 contenedores y pueden tener una eslora de hasta 380 metros.

La ampliación, que costará unos 4.200 millones de euros, no es un sueño nuevo. Ya en 1939, la Administración estadounidense del canal comenzó las excavaciones para construir las nuevas esclusas, pero el inicio de la II Guerra Mundial paralizó el proyecto. Ahora, la ACP va a aprovechar lo avanzado en ese tiempo y sitúa las nuevas esclusas en el mismo lugar y paralelas a las ya existentes: unas en el extremo pacífico del canal, en Miraflores, y otras en el extremo atlántico, en Gatún. Una de las claves para que el electorado haya aprobado el proyecto es la promesa que ha repetido hasta la saciedad el Gobierno de que no aumentará la deuda interna del país, que tiene hipotecado el 50% de su PIB.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 24 de octubre de 2006