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El Grupo Popular Europeo renuncia a negociar la resolución sobre ETA por decisión del PP

Socialistas y populares buscan fugas de votos de sus oponentes en el Parlamento de Estrasburgo

Ni siquiera hubo reunión negociadora. El eurodiputado del PP Aleix Vidal-Quadras, encargado por el Grupo Popular Europeo de buscar un acuerdo para el debate del miércoles sobre el proceso de paz en España, comunicó a ayer a Elena Valenciano, la negociadora socialista, que no tenía sentido encontrarse esa misma tarde en Madrid, como estaba previsto, porque las posiciones están "demasiado distanciadas".

"He hablado con Valenciano y hemos constatado que las distancias son tan grandes que una reunión no obtendría ningún fruto", explicó Vidal-Quadras a EL PAÍS. "Por tanto no tenía sentido realizar un encuentro que generase falsas expectativas. Nosotros pensamos que nunca debió realizarse este debate, porque se traslada la división española a Europa para mayor regocijo de ETA", explica.

Vidal-Quadras representa a todo el Grupo Popular Europeo, pero no oculta que la decisión de dar por imposible un acuerdo se ha tomado en España. De hecho, ayer por la mañana, mientras aún estaba en el aire la posibilidad de una reunión por la tarde, tanto Mariano Rajoy como Jaime Mayor Oreja dejaron claro que no había posibilidad de pacto. "Zapatero ha dividido a los españoles y ahora quiere hacerlo con los europeos. Ahora nos pide otro pacto, pero el único pacto que vale es que él rompio, el Pacto Antiterrorista", clamó Rajoy en un mitin en Cáceres, mientras Mayor aseguraba en Onda Cero que no tenía "ninguna esperanza" de que se alcanzara una resolución de consenso.

Dinámica española y europea

Vidal-Quadras señala que no ha recibido ninguna orden del la dirección del PP para anular la reunión, pero admite: "Se han superpuesto dos dinámicas, la española y la europea. Valenciano y yo nos hemos comportado con los usos del Parlamento Europeo, donde siempre se negocia para intentar alcanzar una solución común, pero ha llegado un momento en que hemos alimentado una expectativa sin sentido. El debate español está centrado en el conflicto PP-PSOE sobre este asunto. No pueden pedirnos que votemos a favor de una resolución que apoya otra del Congreso español a la que el PP español se opuso". A pesar de este análisis, que no deja lugar a muchas dudas, Vidal-Quadras se muestro dispuesto a buscar una nuevo reunión si hay "novedades" en la propuesta socialista.

Valenciano había marcado unos límites para la negociación de la propuesta: "una resolución de apoyo a las víctimas del terrorismo, de condena a la violencia terrorista y de solidaridad con la tarea que España está emprendiendo en cuanto a lograr la paz y la libertad en el País Vasco". Es el último punto el que parece inasumible para los populares españoles.

El PSOE recibió la noticia de la negativa de Rajoy a negociar la propuesta con decepción. "Lo que ha decidido el PP español, y nos hemos enterado por el Telediario, ha sido yugular toda posibilidad de llegar a un acuerdo", aseguró Enrique Barón, presidente de la delegación socialista en el Parlamento Europeo.

EL PSOE ha negociado con distintas delegaciones nacionales del PPE para que apoyen su propuesta. Los socialistas ya cuentan con el respaldo de Liberales, Verdes e Izquierda Unitaria, pero el Grupo Popular Europeo, al menos en público, se ha mostrado unido con el PP en contra de la resolución.

"El presidente de la delegación británica del grupo popular nos comunicó que si en el proceso de paz no se va a pagar ningún precio político, ellos estarían de acuerdo", asegura un eurodiputado del PSOE. Otro eurodiputado del PP señala lo contrario, y confía en que haya fugas en las filas socialistas y sobre todo liberales, con lo que esperan una votación igualada. Ya hay una que es casi segura: Rosa Díez, cabeza de lista de los socialistas al Parlamento Europeo en 1999, que casi con seguridad votará en contra de su grupo y junto al PP. Díez está totalmente alejada de la disciplina de su partido pero la dirección del PSOE ha decidido no tomar medidas disciplinarias para evitar que pueda trasladar una imagen de represaliada.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 23 de octubre de 2006