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La campaña electoral catalana | Sondeo del Instituto Opina

CiU saca una mínima ventaja al PSC

Los nacionalistas obtienen 45 diputados, mientras que los socialistas recortan distancias y logran entre 42 y 43 escaños

Barcelona
Convergència i Unió (CiU) y el Partit dels Socialistes de Catalunya (PSC) están empatados en intención de voto (30%), si bien CiU saca al PSC una ligera ventaja en escaños -dos o tres más en el Parlamento autónomo-, según un sondeo del Instituto Opina realizado para EL PAÍS a poco más de una semana de las elecciones catalanas. El 48% de los encuestados cree que el próximo presidente de la Generalitat será Artur Mas, pero esa ventaja se reduce al mínimo cuando se les pregunta quién prefieren que lo sea. A su juicio, Mas tiene mayor capacidad de liderazgo, mejor conocimiento de Cataluña y preparación, mientras que Montilla es más realista, más honesto y gestionaría mejor las políticas sociales.

A algo más de una semana de la celebración de las elecciones catalanas de 1 de noviembre, Convergència i Unió mantiene una mínima ventaja (entre dos y tres escaños) sobre los socialistas. Aun así, el PSC reduce la distancia con la que partía inicialmente CiU ya que podría ganar un escaño respecto a los comicios de 2003 mientras que la coalición nacionalista perdería uno, según un sondeo del Instituto Opina para EL PAÍS. Socialistas y convergentes se hallan en una situación de empate técnico con un 30% de la intención de voto respectivamente. Pero los electores valoran al candidato convergente Artur Mas por encima de su rival, el socialista José Montilla.

De celebrarse ahora las elecciones, CiU obtendría 45 diputados (en la actualidad cuenta con 46); PSC conseguiría 42-43 (42 en la pasada legislatura); Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) perdería tres escaños y obtendría 20 diputados; el Partido Popular de Josep Piqué pasaría de los 15 actuales a 14, mientras que Iniciativa-Esquerra Unida, de la mano de Joan Saura, pasaría de 9 a entre 13 y 14 actas de parlamentario. El sondeo muestra una tendencia a premiar a ICV-EUiA y castiga ligeramente a Esquerra Republicana, tras los tres agitados años de vida de la coalición de izquierdas y catalanista en la pasada legislatura. La pérdida de los tres escaños republicanos se produciría, de acuerdo con la encuesta, en la circunscripción de Barcelona.

Esquerra no logra, como en 2003, sumar mayoría absoluta con Convergència

Con todo, estos resultados serían un acicate para la reedición del tripartito PSC-ERC-ICV. Convergència i Unió no sumaría mayoría absoluta (68 diputados) ni con sus antiguos socios del Partido Popular: en total lograrían 59 diputados. Tampoco lograría sumar con Esquerra que dejaría de tener la doble llave: un eventual gobierno nacionalista entre convergentes y ERC contaría con el apoyo de 65 diputados de la Cámara legislativa catalana, por debajo pues de la mayoría absoluta. Por el contrario, el tripartito que en la pasada legislatura tenía ya una holgada mayoría de 74 escaños pasaría a 79, gracias al aumento de tres diputados del PSC y los entre cuatro y cinco de ICV-EUiA, que paliarían la pérdida de tres escaños por parte de los republicanos.

En el apartado "otros", el partido antinacionalista catalán Ciutadans de Catalunya, avalado entre otros por el director teatral Albert Boadella, alcanza resultados visibles, aunque muy alejados de ese 3% requerido para obtener un escaño. Por tanto, se quedaría fuera del hemiciclo catalán.

La opinión pública está en una situación similar a la que en 2003 desembocó en la formación del tripartito. Los partidos que más logran fidelizar a sus votantes son CiU e Iniciativa-Esquerra Unida. Pero tanto en el caso de CiU como en el del PSC, un 15% de sus votantes que en 2003 les confiaron su voto ahora están indecisos.

Los grandes partidos se mantienen en las mismas coordenadas que hace tres años, si bien la tensión introducida durante la campaña puede movilizar al voto a las formaciones más importantes. El vendaval político surgido a raíz de la aprobación del Estatuto de Cataluña parece haber afectado poco al mapa político catalán. Por tanto, es de prever -tal como sucedió en 2003- que la política de pactos y alianzas monopolice los días posteriores a la celebración de las elecciones del 1 de noviembre.

Las preferencias de los ciudadanos a la hora de manifestarse por las grandes coaliciones de gobierno o mayorías parlamentarias -ningún partido cuenta con una mayoría suficientemente holgada para afrontar con garantías una aventura en solitario- se inclinan (24,8% de los encuestados) por una amplia mayoría CiU-PSC, la llamada sociovergencia, mientras que aquellos que son favorables a un tripartito suman el 21,8% de los consultados; un 16% quiere un frente nacionalista formado por CiU y ERC y sólo un 10,9% prefiere reeditar la vieja alianza parlamentaria de la federación nacionalista con los populares.

En el terreno de la valoración de partidos, el Partit dels Socialistes es el más valorado, con una puntuación de un 5,37 sobre 10, seguido de cerca por la federación nacionalista de Mas, que logra un 5,28, y de los ecosocialistas de Saura, con un 5,02. Tanto Esquerra (4,23) como el Partido Popular (2,75) se quedan por debajo del aprobado.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 22 de octubre de 2006