Reportaje:

Religiones sin clase

Los musulmanes ya tienen libro de texto, pero miles de ellos no pueden recibir lecciones de islam

Los alumnos, al menos de los de 1º de primaria, que quieran estudiar religión islámica en España ya tienen un manual para hacerlo; lo ha sacado la editorial católica SM; 15.000 ejemplares. Hay libro, pero ¿hay clases? ¿Hay profesores? Las comunidades islámicas piden al Gobierno y a las comunidades autónomas que se satisfagan cuanto antes las solicitudes de miles de alumnos musulmanes que quieren recibir en el colegio lecciones de esta confesión. El año pasado, sumadas todas las horas de clase que se impartieron en España de religión islámica salían 825, o sea, unas 206 horas en cada uno de los cuatro territorios donde se impartió -Ceuta, Melilla, Andalucía y Aragón- que, divididas entre los distintos colegios, no salen, ni mucho menos, tantas como se imparten de religión católica, por poner un ejemplo. Este año habrá 54 más.

Más información
El interlocutor incómodo

Cataluña y Madrid reciben miles de solicitudes para que enseñen en sus aulas la palabra de Alá, pero las clases no han empezado en ninguna de las dos comunidades. En Cataluña, la Generalitat asegura estar dispuesta a comenzar las clases de religión en las escuelas para los alumnos musulmanes y para otras religiones distintas a la católica. Hasta ahora no ha habido un acuerdo para arrancar, entre otras cosas, por falta de profesores, dijo ayer un portavoz del Departamento de Educación de la Generalitat. Afirman, eso sí, que se han mantenido varias reuniones con los representantes de la comunidad musulmana.

La Generalitat asegura que su intención es esperar a que el Ministerio de Educación promulgue el decreto de desarrollo de la nueva ley educativa, la LOE, sobre los contenidos y tiempo dedicado a las asignaturas, dijo ayer el secretario del Departamento de Educación, Francesc Colomé, que llegó al cargo hace cinco meses junto al consejero Joan Manuel del Pozo. Su reciente llegada al cargo parece servir de justificación: "No sé si lo habían planteado [el inicio de clases de religión islámica] a equipos anteriores; a nosotros no", dijo ayer Colomé.

El número dos del Departamento de Educación de la Generalitat recalcó que las comunidades de musulmanes deben proponer qué profesores impartirán las clases, al estilo de lo que ya hacen ahora los obispados con los docentes de religión católica. "Los profesores que se propongan deberán ser titulados y habrá que acordar el contenido de las clases", recalcó Colomé.

La Generalitat destacó que los interesados en clases de religión islámica pueden indicar su preferencia en las hojas de preinscripción que se reparten entre las familias antes del inicio de cada curso escolar. En la preinscripción de este curso, que se cerró el pasado mes de abril, 1.250 familias expresaron su opción de recibir clases de religión musulmana. En Madrid ponen otros peros. En este caso en la Consejería de Educación dicen que de los profesores propuestos por la comunidad islámica "ni uno solo tiene título de maestro, requisito exigido para dar clases en primaria". Son sólo licenciados. "Y además no tienen el CAP", afirman. El CAP es el Curso de Aptitud Pedagógica que se exige a los licenciados para dar clase en secundaria. Así que, sin título, no hay clases. Tienen 6.000 solicitudes.

En algunos pueblos todavía hay curas que dan clases de Religión y no tienen título. Así que, en este partido van ganando los católicos. Por ahora.

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS