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Los escándalos urbanísticos

Castilla y León se opone a Medio Ambiente y aprueba tres campos de golf en una aldea

La Junta avala la urbanización en Ávila con el voto contrario de la Confederación del Duero

La Junta de Castilla y León dio ayer luz verde a los tres campos de golf en Villanueva de Gómez, un pueblo de 143 habitantes de Ávila. Los representantes de la Junta sacaron adelante el proyecto en la comisión provincial de Urbanismo con los votos en contra de la Confederación Hidrográfica del Duero, dependiente del Ministerio de Medio Ambiente, que no sabe de dónde saldrá el agua, ya que el pueblo se abastece con cubas. El proyecto lleva aparejada la construcción de 7.500 chalés, para los que ya se han talado unos 10.000 pinos maduros, según la Sociedad Española de Ornitología.

La comisión provincial ambiental de Castilla y León vivió ayer una jornada atípica de discusiones. De los 16 miembros que integran la comisión, el proyecto salió adelante tras recibir cinco votos en contra, los correspondientes a la Unión de Pequeños Agricultores (UPA), UGT, Comisiones Obreras, el representante de las organizaciones ecologistas y el de la Confederación Hidrográfica del Duero. La Junta impuso su mayoría y, apoyada por la Diputación y los empresarios, recomendó a la Consejería de Medio Ambiente que apruebe el proyecto.

El delegado territorial del Gobierno regional en Ávila, Francisco José Sánchez, manifestó en la reunión que "la urbanización es progreso y empleo" y que "no hay otra alternativa para la zona", y llegó a invitar a pasar al promotor para que explicase las bondades de su urbanización, según fuentes presentes en la reunión.

Sánchez mostró su preocupación por que el Ministerio de Medio Ambiente no apoye el proyecto, dada "la importancia que tiene para la provincia abulense", y criticó a quienes habían votado en contra porque su posición va "en contra del desarrollo y el progreso de esta zona de la provincia".

Concesiones restrictivas

El voto en contra de la Confederación Hidrográfica del Duero "nos debe preocupar por el desarrollo del proyecto", ya que "en la propia reunión ya nos han advertido de que van a ser restrictivos con las concesiones de agua que, para este proyecto, son básicas", señaló Sánchez, que también afirmo que el campo de golf se regará "con el agua residual de las urbanizaciones, aunque para que éstas la produzcan primero tienen que recibir agua limpia".

El expediente aprobado por la Comisión de Prevención Ambiental será tramitado a la Consejería de Medio Ambiente, quien tiene que elaborar la declaración de impacto ambiental. La urbanización incluye 7.500 viviendas, tres campos de golf y una instalación equina en 700 hectáreas.

Alberto Madroño, de SEO-BirdLife, quien acudió a la reunión en representación de los ecologistas, manifestó que el proyecto "producirá un fuerte impacto ambiental" en una masa arbórea por la construcción de miles de viviendas en una localidad de 143 habitantes, que necesitarán una cantidad muy elevada de agua, la cual debe obtenerse de los acuíferos, ya contaminados por nitratos. Insistió en que el "impacto global" del proyecto no se mide de forma correcta, al aprobarse la urbanización "de forma fragmentada" en vez de en conjunto, y calificó como "una barbaridad" la exigencia de 2,5 hectómetros cúbicos de agua al año.

Madroño aseguró que la Junta "ampara a los promotores en detrimento de la legalidad" y criticó que la ponencia técnica de la comisión se hubiera celebrado el día anterior "vulnerando el procedimiento". En la reunión de los técnicos del día anterior el proyecto salió adelante por siete votos a favor y seis en contra.

Por su parte, el alcalde de Villanueva de Gómez, José Martín, del PP, ha defendido el proyecto de urbanización en su término municipal porque además de cumplir los requisitos ambientales y "la legalidad vigente" es "una alternativa para el desarrollo de una zona agrícola y pobre". Martín cifró en 5.000 el número de pinos talados "con todas las autorizaciones necesarias", ya que los permisos los facilita el Ayuntamiento.

La zona no está considerada Zona de Especial Protección para las Aves, aunque este año había anidado por primera vez allí el águila imperial, según la Sociedad Española de Ornitología, quien señala que el único nido que había ha desaparecido. Los ecologistas critican que, al igual que en Las Navas del Marqués, se elija una zona de bosque en vez de una zona sin pinos situada a pocos metros. La empresa promotora, la riojana Inveralde, afirmó ayer que su actuación respeta la "más estricta legalidad, tanto urbanística como ambiental".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 19 de octubre de 2006