Venezuela pugna con Guatemala por entrar al Consejo de Seguridad

Guatemala y Venezuela dejaron abierta ayer la disputa en Naciones Unidas por uno de los dos asientos rotatorios reservados en el Consejo de Seguridad a los países de América Latina y el Caribe, que quedará vacante el próximo 31 de diciembre. La contienda era muy ajustada, aunque el país centroamericano dominó en nueve de las diez primeras rondas. Caracas ejerció una intensa batalla diplomática que le permitió remontar puestos y plantar cara ante la presión de Estados Unidos.

El ritual se repite cada año, cuando la Asamblea General debe designar a los ocupantes de cinco de los diez puestos rotatorios que quedan vacantes a final de año. En esta ocasión están en juego los que dejan libres Argentina, Dinamarca, Grecia, Japón y Tanzania, que salen del órgano más poderoso de la ONU tras dos años de presencia. Italia, Bélgica, Suráfrica e Indonesia superaron la primera ronda, lo que les garantiza un asiento como representantes de Europa Occidental, África y Asia. Las rotaciones suelen pactarse en el seno de los grupos regionales antes de que se sometan al refrendo de los 192 miembros de la ONU.

En el caso de América Latina, la decisión llegó abierta. Venezuela contaba, en principio, con el apoyo de Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay y Bolivia, así como de China, Rusia, los países del Caribe y de la Liga Árabe. Colombia, México y los países de Centroamérica apoyaban a Guatemala, alegando razones geográficas y de vecindad.

Las primeras rondas colocaron a Guatemala con una ventaja superior a los 30 puntos. El voto, en todo caso, es secreto y se necesita el apoyo de dos tercios de la Asamblea para que las candidaturas puedan prosperar. Si ninguno de los aspirantes logra esa mayoría, el voto vuelve a repetirse. En 1979 fueron necesarias 154 rondas, cuando Cuba y Colombia se disputaban un asiento, que tras tres meses de batalla recayó en México. El embajador de EE UU, John Bolton, dijo que la contienda acaba de empezar mientras su homólogo venezolano, Francisco Arias, le acusaba de jugar sucio, aunque se mostró confiado en ganar el pulso.

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