Reportaje:

Festival español en Regent Street

Más de medio millón de visitantes en una fiesta callejera en Londres

Niños jugando en la arena, castellers construyendo torres y pilares, dantzaris, hilanderas..., y hasta agentes de la Guardia Civil y la Policía Nacional. España desembarcó ayer en masa en Regent Street, la regia calle londinense, y británicos y turistas disfrutaron de la gran fiesta. "Es el mejor de los siete festivales que hemos organizado en Regent. España es muy popular y nos está demostrando la inmensa variedad de sus regiones", exclamaba a mediodía Roger Bright, presidente de The Crown Estate, la compañía que vela por el patrimonio de la Corona británica, incluida Regent Street.

"Es una puerta abierta a España, un escaparate de la diversidad de nuestro país", corrobora el embajador de España en Londres, Carlos Miranda, quien inauguró oficialmente el evento. A lo largo del kilómetro de tramo urbano, entre las rotondas de Oxford y Picadilly, las diferentes comunidades autónomas exhibieron parte de su folclor, gastronomía y cultura. Con el tráfico cortado hasta el anochecer para ceder espacio a hileras de carpas simulando playas, plazas y terrazas, la calle se vio invadida por más de medio millón de visitantes, según los organizadores. Las colas fueron inevitables, pero los británicos, más que los españoles, aguardaron pacientes su turno para saborear un plato de paella, chocolate con churros y chorizo a la brasa. "Me encanta el jerez", decía el lord alcalde de Westminster, Alexander Nicoll. Caldos de manzanilla, tinto y cerveza entraban también en el menú a su correspondiente precio británico.

Las comunidades autonómas exhiben su gastronomía y cultura para atraer al público británico

"Nunca he visitado España y he venido a descubrirla. Tengo ganas de ver flamenco", afirma Zeenet Hassnain, natural de Pakistán. Ha venido a Regent con una amiga y cuatro niños y, según explican, "lo estamos pasando en grande". Emma Berner, de 17 años, está incluso más entusiasmada con el revuelo de la jornada. Ha recogido folletos de las distintas autonomías que piensa utilizar como material para un trabajo escolar sobre una provincia española. Presume del buen nivel de su castellano: "Sorprende ver tanta variedad en Regent Street. El ambiente es buenísimo".

Kaska Bubacz, de Polonia, se ha enfundado en un vistoso traje de los carnavales canarios y posa ante la cámara de su novio. "Pesa mucho", dice, ya liberada del emplumado vestido. A pocos metros se levanta el escenario central donde el grupo Sahatsa, de Azkoitia y Azpeitia, está bailando aurreskus y danzas de espadas. Veinticuatro dantzaris y seis músicos se han desplazado desde Euskadi para participar en el Paseo por España, título oficial del evento que reunió ayer en Londres a 14 autonomías. Faltaban Aragón y Extremadura, además de Ceuta y Melilla.

Entre las actividades programadas, son las torres humanas las que más expectativas suscitan. Trescientos castellers de Mataró levantan pilares y torres de hasta siete pisos. Cunde la emoción entre los protagonistas, los mismos que perdieron recientemente a la niña Mariona Galindo al romperse la torre. Su familia les animó a participar en el festival y ayer seguía sus pasos entre miles de espectadores. "Es tan frágil, delicado y emocionante...", exclama Michael Sanders, en alusión a los pequeños que suben hasta lo más alto de la torre.

Mientras, un par de cocineros valencianos vigilan el arroz de una paella de 1,80 metros de diámetro. Van a servir hasta 700 raciones gratuitas a lo largo de la jornada. La cola es enorme y disciplinada. Reina el buen humor. En el pabellón de Madrid, actores representan escenas de Las meninas y de La maja vestida. "El festival es un éxito", afirmaba Ignacio Vasallo, director de la Oficina de Turismo Español en Londres y precursor de la iniciativa.

Caballos de Baleares en plena exhibición durante la fiesta española en el centro de Londres.
Caballos de Baleares en plena exhibición durante la fiesta española en el centro de Londres.EFE

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