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Exteriores asegura que había "grandes fallos" en las adopciones de niños de Congo

"Lo que impidió que se acelerara el proceso de las adopciones en Congo no fueron meras trabas burocráticas, sino que los expedientes tenían grandes fallos que no se podían solventar en poco tiempo". Así resumió ayer Ángel Vázquez, de la Dirección General de Comunicación Exterior del Ministerio de Asuntos Exteriores, los problemas que obligaron a esperar más de un mes a siete familias españolas para poder tramitar la adopción de sus hijos en la República Democrática de Congo y, en especial, en la República de Congo.

Las seis familias que quedaban por volver a España desde Brazzaville, capital del segundo país y de donde eran originarios seis de los niños, estaba previsto que viajasen esta pasada noche rumbo a París desde Kinshasa, capital del primero y distante ocho kilómetros, río Congo por medio, de la primera ciudad. "Llegarán a París sobre las seis de la mañana [de hoy]", explicó el portavoz. "Allí les espera un funcionario de la embajada española para que no tengan problemas en la aduana francesa, pues los niños han salido con un simple visado de turista expedido con urgencia gracias a la colaboración de la embajada de Bélgica en Brazzaville". Este visado fue posible gracias a la situación de "preguerra y emergencia" en la que estaban las familias después de los disturbios de esta semana en Kinshasa, donde se enfrentan los partidarios de los dos candidatos a la presidencia del país. Las familias llegarán en tres grupos hoy, desde las 9.30 hasta las 14.45, a Barcelona.

Con dos nombres

"Los problemas de los expedientes eran muy graves, y de hecho, el Ministerio avisó a la entidad que tramitaba las adopciones de que los padres no fueran a Congo-Brazzaville porque llevaría tiempo recoger toda la documentación", dijo Vázquez. "Entre los problemas estaba que un niño figuraba con dos nombres distintos, otro niño tenía en el mismo expediente a dos parejas distintas como adoptantes y otro tenía una partida de nacimiento muy dudosa, con nombres diferentes", continuó. "El Ministerio desaconsejó antes de estos hechos la adopción en Congo-Brazzaville porque su legislación y sus poderes judiciales son muy confusos", apuntó el portavoz de Exteriores.

"Esto es muy grave, porque lo que no se puede hacer es que los padres vayan a los países y con un simple papel que les puede dar cualquiera, se traigan a un niño sin que se compruebe que efectivamente es huérfano o que sus padres han renunciado a sus derechos", explicó. "Estaríamos en riesgo de entrar en abusos y en tráfico de niños", subrayó. "Los adoptantes deben saber que las adopciones internacionales, incluso con países donde todo está muy regulado, como China, son procesos muy largos", advirtió. "Cuando las cosas no se hacen con todas las garantías legales, cabe la posibilidad de que el país anule después la adopción y el niño tenga que volver, algo que ya ha ocurrido".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 27 de agosto de 2006