MAR DE COPAS
Columna
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El tamaño importa, los huevos también

Entre las muchas clasificaciones posibles de cócteles está la que antepone una virtud de su carácter en lugar de subrayar alguno de sus ingredientes. Carlos Delgado, experto en la materia, propone un sugerente catálogo de intenciones: amorosos, aperitivos, energéticos, estimulantes, excitantes, medicinales, nutritivos, refrescantes, tonificantes, sin alcohol y contra la resaca. Lástima que en la lista no figure ninguno que reúna todas estas virtudes y que resuelva las situaciones que pueden darse si una noche invitas a una persona que te guste con la noble intención de compartir algo más que palabras. ¡Cuántas veces hemos deseado poder encontrar la alquimia que combine lo amoroso, lo estimulante, lo excitante, lo nutritivo, incluso lo medicinal! Por desgracia, acabamos haciendo combinaciones temerarias y, a la mañana siguiente, sólo nos queda la necesidad de un cóctel que combata la resaca. O eso o lo apostamos todo a una carta y confiamos en el poder de un cóctel bautizado con el engañoso nombre de Sex appeal (whisky, anisete, zumo de naranja y un golpe de ginebra, pero cuidado: si te pasas con la dosis, el golpe te lo pegas seguro).

Sobre la resaca toda está dicho ya. En la película Veredicto final, el decadente abogado interpretado por Paul Newman solía tomar una inmensa jarra de cerveza con un huevo duro para superar los excesos de la noche anterior. Hasta que no se la había bebido era incapaz de articular palabra. Es una solución que algunos estibadores utilizan como desayuno, dicen que siguiendo una tradición de origen polaco (el huevo crudo en la sopa está presente en muchas gastronomías). Las virtudes nutritivas y tonificantes del huevo son conocidas y, quizá por eso, es la estrella de cócteles tan venerables como el Egg Nogg, el Pussyfoot o el Ramos Fizz.

Además de su poder real, el huevo también tiene un añadido simbólico. El desayuno de estibadores o de abogados con mala conciencia también ha evolucionado y algunas profesiones han perfeccionado el invento. El actor porno Nacho Vidal cuenta que para reponer sus reservar de semen suele desayunar 10 claras de huevo. En el libro Confesiones de una estrella del porno, que escribió David Barba, Vidal argumenta esa fascinación por los huevos: "Ayudan a reponer el esperma. Son pura proteína. Hoy, como trabajo menos, con unos batidos de fruta tengo suficiente". Que nadie alimente falsas esperanzas: desayunar toneladas de claras de huevo cada mañana no significa que acabes teniendo un cuerpo y una actividad sexual tan envidiables como las de Vidal (un cuerpo cuya parte más admirada fue valorada por los peritos de la compañía de seguros Lloyd's en 600.000 euros; no quiero ni pensar en cuánto valorarían la mía).

CÓCTEL: Tigre. Preparar en un vaso alto lleno de cubitos de hielo un zumo de naranja, un golpe de vodka, otro de cherry brandy, trocitos de plátano y manzana y terminar con champán muy frío. Adornar con las medias rodajas de limón y naranja. Je via sano! (¡Salud! En esperanto).

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