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Un hombre de 20 años mata con una escopeta a su novia, de 19, y se suicida

La muerte de otra mujer en Barcelona eleva a 50 las víctimas de violencia de género este año

Jaén / Vilafranca del Penedès

Dos mujeres han perdido la vida en menos de 24 horas a manos de sus respectivas parejas. En la localidad jienense de Alcaudete, una mujer de 19 años, Rocío C. P., murió por los dos tiros de una escopeta de caza. Presuntamente, le disparó su novio, Maximiliano G. E, de 20 años, que se suicidó. En Vilafranca del Penedès (Barcelona), Leonardo T. C., de 33 años, tiró por la ventana a su compañera, Jeannet R. Z., de 32. Con estos dos fallecimientos son ya 50 las víctimas mortales de la violencia machista este año, según la Delegación del Gobierno contra la Violencia.

Rocío C. P. falleció la noche del domingo en Alcaudete (localidad de unos 12.000 habitantes) tras recibir dos tiros con una escopeta de caza. Los investigadores creen que el agresor fue su novio, Maximiliano G. E., de 20 años, quien se quitó la vida poco después con el mismo arma. En la localidad se daba por hecho que el joven no aceptó la ruptura de la relación que le había propuesto su novia. En ese sentido se manifestó el alcalde, Francisco Quero. Los dos fallecidos serán enterrados hoy por separado.

La pareja llevaba tres años de relación. Él era albañil y ella ayudaba a su padre en un bar de su propiedad, lugar donde ayer se velaba el cadáver de la chica. La agresión se produjo poco después de las 22.00 del domingo en el domicilio de Rocío, que se encontraba sola hasta la llegada de su novio quien, supuestamente, acudió provisto de la escopeta de su padre. Un vecino avisó a la Policía Local de que había oído dos disparos en la casa.

Cuando una patrulla se dirigía a la casa, se escucharon otros tres disparos. Los agentes encontraron el cuerpo sin vida de la joven con un tiro en el cuelo y otro en la espalda. El novio, de rodillas y aún con la escopeta, se encontraba en estado crítico. Presentaba tres disparos, en la mandíbula y el tórax. Falleció poco después en el hospital de Jaén.

Desde el Instituto Andaluz de la Mujer, su directora en Jaén, Natividad Redondo, lamentó ayer que adolescentes y jóvenes sigan manteniendo con sus parejas "los mismos roles de poder y posesión" que observan en personas de más edad, lo que les lleva a actuar en ocasiones con "violencia psicológica y chantaje emocional".

Arrojada por la ventana

Horas antes de la agresión mortal de Jaén, la Guardia Civil detuvo a un hombre de 33 años como presunto responsable de la muerte de su esposa en Vilafranca del Penedès (Barcelona). El juez ha dictado prisión incondicional para él tras acusarle de haber sido el responsable de la caída que causó la muerte de su mujer a la que habría empujado por la ventana de la vivienda donde ambos residían.

El homicidio tuvo lugar hacia las tres y media de la madrugada del domingo, a raíz de una fuerte discusión de la pareja, de nacionalidad boliviana. Fue uno de los vecinos quien alertó a los agentes de lo sucedido en el inmueble, donde la pareja residía en una habitación realquilado a una compatriota.

Cuando los guardias civiles llegaron al portal de la vivienda, se encontraron tendido en la calle el cuerpo de la víctima, Jeannet R.Z., de 32 años. Tenía un fuerte golpe en el cráneo. A unos 40 metros, impávido y llorando en la acera, se encontraba sentado su marido, Leonardo T.C., de 33 años. Fue detenido sin oponer resistencia. La mujer falleció poco después.

Según la versión policial, el hombre empujó a su mujer por la ventana -situada en el primer piso del edificio, a unos cinco metros de altura-, en el curso de una acalorada discusión.

El detenido prestó declaración ante la policía y luego pasó a disposición del juez, que finalmente dictó su ingreso en prisión.

En estado ebrio

En el momento en que se produjo el homicidio, en la vivienda había tres personas más. Una de ellas también estaba en la calle esperando la llegada de la policía. Cuando los agentes entraron en el piso, encontraron en la cama de su habitación al otro matrimonio que convivía con la pareja. Tenían las manos ensangrentadas, al parecer porque intentaron socorrer a la víctima en la calle, aunque luego volvieron a la habitación. Los cuatro, algunos de ellos en estado ebrio, fueron inicialmente detenidos, aunque sólo ha sido imputado el marido de la fallecida.

El domicilio de tres plantas en el que se produjo el homicidio se encuentra en una calle sin salida, en la que tan sólo existen dos bloques de viviendas habitadas. El resto son almacenes o casas abandonadas. Por este motivo, los únicos testigos de lo que sucedió fueron las personas que estaban en ese momento con el detenido y la víctima, que prestaron declaración ante la Guardia Civil.

Los vecinos del inmueble, en el que viven varios inmigrantes, dijeron no haber visto nada. Uno de ellos, que vive en el piso superior, aseguró que no era una pareja problemática.

Por otra parte, coincidiendo con este nuevo caso de violencia de género, el Institut Català de la Dona (organismo dependiente de la Generalitat) informó ayer que entre los meses de enero y junio de 2006 ha recibido un total de 9.336 peticiones de información.

La cifra incluye consultas en las oficinas, servicios presenciales de asesoramiento jurídico, orientación psicológica y llamadas de atención de mujeres en situación de riesgo por malos tratos. El ICD ha condenado el crimen ocurrido en Vilafranca del Penedès y ha expresado el pésame por la muerte de la mujer.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 22 de agosto de 2006