Las Escuelas Pías albergarán un museo y la sede del Colegio de Arquitectos

La reforma, que costará siete millones, incluye un centro de mayores, biblioteca y piscina

Lo que no consiguieron borrar los incendios en la capital no lo ha tumbado ni el tiempo ni el abandono. Las antiguas Escuelas Pías de San Antón, un conjunto arquitectónico del siglo XVIII formado por el colegio de los escolapios y la iglesia de San Antón, será reformado. La Comisión de Urbanismo de la Comunidad de Madrid aprobó el pasado 8 de agosto el plan general que incluye la rehabilitación de esta joya. El Consistorio cederá durante 75 años el solar, en la calle de Hortaleza, al Colegio de Arquitectos. Allí se alzará su sede. A cambio, el edificio albergará servicios municipales.

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Un centro de mayores, una biblioteca municipal, una piscina cubierta y una escuela infantil son los servicios que contempla el proyecto con el que el Ayuntamiento quiere revitalizar el centro urbano, a la vez que pretende dotar al distrito de las infraestructuras de las que carecía. Una rehabilitación, incluida en el Plan de Revitalización del Centro Urbano, que desde el Consistorio califican como "la primera piedra en el renacimiento arquitectónico" del distrito.

Todo empezó con la firma de un protocolo de intenciones entre el Ayuntamiento y el Colegio Oficial de Arquitectos (COAM) en febrero de 2005. Y prosiguió con la elección del proyecto Sobre un jardín, del arquitecto Gonzalo Moure. Su proyecto transformará, antes de fin de año, la parcela de más de 6.000 metros cuadrados en la sede y en el Museo de Arquitectura del Colegio. La corporación profesional asume el coste de remodelación de los edificios y del levantamiento de los servicios municipales: 7.312.759 euros.

Las Escuelas Pías, más conocidas como el colegio de San Antón, están en el distrito de Centro, entre las calles de la Farmacia, de Hortaleza, 63, y de Santa Brígida. El edificio que albergaba el colegio está abandonado, y la iglesia de estilo neoclásico, levantada en 1753 según un proyecto de Pedro de Ribera, continúa en pie con algunas dificultades por los repetidos incendios que no han provocado la pérdida de sus tesoros. Entre ellos, se encuentra un pintura de Goya, La última Comunión de San José de Calasanz. La escuela, obra de Francisco de Rivas, fue construida en 1794.

La propuesta recuperará la estructura del complejo y las fachadas de la iglesia de San Antón. En uno de los chaflanes del solar, que tiene forma trapezoidal, se halla la antigua fuente de los Galápagos, de 1772, de Ventura Rodríguez. El plan contempla crear un patio central ajardinado, un espacio abierto al sosiego en la ciudad. Los nuevos jardines de San Antón contarán con más de 1.600 metros cuadrados de superficie. Todas las estancias de la sede del Colegio de Arquitectos tendrán celosías de madera y, según el Consistorio, transmitirán la atmósfera de los jardines centrales. El proyecto recuperará la estructura del complejo y las fachadas de la iglesia de San Antón.

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El módulo educativo dedicado a la población infantil y el centro para la tercera edad se ubicarán junto a la futura sede administrativa del Colegio de Arquitectos. Ésta incluirá la Fundación COAM, su servicio histórico y un centro integrado de documentación arquitectónica, que hará funciones de Museo de la Arquitectura.

"Estamos ante un proyecto que los vecinos llevan años reclamando", afirmó ayer Francisco Panadero, coordinador general de Organización y Gestión de Proyectos de Urbanismo. La biblioteca municipal tendrá unos 2.082 metros cuadrados; la escuela infantil, 1.160, y el centro para mayores, 1.902.

Unos usos culturales que, según el concejal socialista José Manuel Rodríguez, llegan tarde: "El Consistorio prometió acometer estos trabajos a principios de su mandato. Si las obras no se inician hasta finales de este año, es imposible que estén levantadas hasta el comienzo del próximo mandato".

Un pulmón verde en Santa Bárbara

Con la peatonalización de la calle de la Beneficencia, la unión de los 8.000 metros cuadrados de la plaza de Santa Bárbara a la futura zona ajardinada de Barceló y la creación de carriles de uso exclusivo para transporte público, el distrito de Centro encontrará el aire que le falta.

El plan auspiciado por el Ayuntamiento de Madrid incluye la creación de una zona verde y peatonal de 7.463 metros cuadrados entre las calles de Mejía Lequerica y Sagasta: 5.853 metros cuadrados de jardines más.

La plaza de Santa Bárbara desempeñará un papel primordial en la ampliación de las zonas verdes. El carril de subida desde la calle de Génova hasta la plaza de Alonso Martínez, que atraviesa la plaza, se convertirá en zona verde.

El Ayuntamiento quiere convertir el ramal de bajada hacia la calle de Mejía Lequerica en dos carriles por sentido; uno de ellos será exclusivo para el transporte público.

La operación, que costará más de 24 millones de euros, se financiará con la construcción de 60 viviendas de nueva planta.

El Consistorio abrirá en septiembre el concurso de ideas para que los arquitectos presenten sus propuestas.

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