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El problema de la sequía

El PP sale en defensa de los esfuerzos contra la sequía pero no prohíbe regar los jardines

Los populares quieren convocar la Diputación Permanente el día 28 para tratar el tema

La sequía monopolizó ayer la agenda del PP, que salió en tromba en defensa de su política hídrica frente a las críticas de la ministra de Medio Ambiente, Cristina Narbona. Los populares las calificaron de insultos "a los valencianos, a sus agricultores y a sus dirigentes", pero el Consell sigue sin tomar medidas que prohíban el riego de jardines o limiten el llenado de piscinas. La junta de portavoces de las Cortes anunció una reunión de la Diputación Permanente el 28 de agosto sobre la sequía. Los socialistas rechazaron la convocatoria de un foro que han reclamado seis veces sin éxito.

La oposición acusa al Consell de usar el agua para pasar página en el accidente de metro

El PP anunció ayer varias iniciativas relacionadas con la sequía. Una de ellas fue la intención de ampliar la lista de comparecencias en la comisión que sobre este tema se creó en mayo en las Cortes Valencianas y en la que sólo están representados los populares para añadir a la ministra de Medio Ambiente, Cristina Narbona. La otra fue el deseo de convocar una reunión el 28 de agosto de la Comisión Permanente. Con todo, el PP no esbozó en ningún caso su intención de limitar determinados usos de agua -como el riego de jardines o el uso de agua en piscinas, tal y como el lunes criticó la ministra de Medio Ambiente, Cristina Narbona- en uno de los momentos más delicados del año.

Los populares salieron ayer en tromba. Cuatro de sus responsables realizaron declaraciones sobre la sequía: el consejero de Territorio, Esteban González Pons, el de Infraestructuras, José Ramón García Antón, el de Agricultura, Juan Cotino, y el portavoz del PP en la Cortes Valencianas, Serafín Castellano. A ellos se unió Vicente Rambla, portavoz del Consell, que remitió al ministro de Administraciones Jordi Sevilla la carta en la que reclama la convocatoria urgente de la comisión bilateral de cooperación Estado-Generalitat y en la que también pidió la presencia de Cristina Narbona para explicar, entre otras cuestiones, "las declaraciones atentatorias" contra el Consell.

La columna vertebral de todas las intervenciones populares fue una defensa sin matices de la política del Consell en materia hídrica junto a un ataque a las actuaciones del Gobierno. "Es evidente que la Comunidad Valenciana sufre sed y que las actuaciones del Gobierno son absolutamente nefastas para dar una solución efectiva y clara", dijo Serafín Castellano. El portavoz popular, además, criticó a Cristina Narbona a la que acusó de "dedicarse cada vez que habla de agua a insultar a los valencianos, a sus agricultores y a sus dirigentes porque no ahorran agua cuando es todo lo contrario". Con todo, el dirigente popular admitió que su esfuerzo no es suficiente y precisa de la actuación del Gobierno. "Esta comunidad necesita el agua que le sobra a los demás", añadió Cotino.

La ofensiva popular encontró rápida respuesta. El portavoz adjunto del grupo socialista en las Cortes, Antoni Such, denunció que la comisión de la sequía constituida en las Cortes en una "pantomima que tiene montada el PP" y en la que, recordó, la oposición ha rechazado participar después de que los populares vetaran todos los comparecientes. El responsable socialista lamentó también la actitud constante del Consell de no asumir ningún error. "La culpa siempre es de los demás, o del maquinista [del metro] o de los socialistas o de Madrid". Such criticó la falta de previsión por parte del Consell, que acelera las convocatorias sobre sequía cuando ésta ya está en su punto álgido -el año pasado se convocó un pleno extraordinario el 30 de agosto para hablar de agua- y no antes. "Hay que hablar de sequía cuando hay agua", resumió.

Tanto Such como después Andrés Perelló, portavoz adjunto del PSPV-PSOE, recordaron que han pedido sin éxito en seis ocasiones la convocatoria de la Comisión Permanente. En marzo de 2005, de hecho, Perelló solicitó este foro para que el Consell informara sobre el grado de ejecución de las obras del PHN que son competencia de la Generalitat. Perelló rechazó la convocatoria de la Diputación Permanente también porque sólo unos días después arranca el periodo hábil de sesiones y porque considera que con este tema el PP trata de "pasar página" sobre el accidente de metro en el que aún no han asumido responsabilidades. En una línea similar, el portavoz adjunto de EU-Entesa, Ramón Cardona acusó a los populares de usar este órgano "como cortina de humo" ante el accidente de metro.

Una riada de datos confusos

El Consell eligió ayer unos datos de consumo de agua por habitante en los que se indicaba que la Comunidad Valenciana gasta menos que la media de España y que además el consumo baja más. En concreto, el consejero de Territorio y Vivienda, Esteban González Pons, explicó que el consumo de agua diario por habitante ha bajado de 166 litros a 163 entre 2000 y 2003 (últimos datos disponibles en el Instituto Nacional de Estadística). Lo que no dijo González Pons es que la Comunidad Valenciana registró el tercer mayor incremento autonómico en 2003 en consumo de agua por habitante, con un repunte del 3,2% (pasó de 158 litros a 163), por encima del 1,8% que creció en el conjunto del país. A nivel nacional, el consumo de agua por habitante y día también ha bajado entre 2000 y 2003 de 168 litros a 167.

Otro de los datos de la estadística que el INE publicó en agosto del año pasado, la última disponible, sobre el consumo de agua, se refiere a la agricultura. Los datos del instituto indican que el campo valenciano es junto a Madrid el único en España que redujo en 2003 su consumo de agua en comparación con el año anterior. En el caso valenciano, la agricultura bajó su consumo un 1,3% mientras que en la media española creció un 3,2%.

El sector agrario es aún el principal cliente del agua. Un estudio de la Fundación Bancaixa y que ayer citó el Consell señala que la agricultura consume 2.641 hectómetros cúbicos al año, la industria 115 hectómetros cúbicos, el sector servicios 189 hectómetros cúbicos y el uso doméstico 362 hectómetros cúbicos.

Y para completar estos datos, el PHN (Plan Hidrológico Nacional) en 2001 indica que la Comunidad Valenciana tiene un déficit hídrico de 306 hectómetros cúbicos al año, dado que contaba con unos recursos de 3.148 hectómetros cúbicos y una demanda de 3.454 hectómetros cúbicos. Los datos marcan un aumento de la demanda en 564 hectómetros cúbicos en 15 años.

La ofensiva para demostrar el fuerte esfuerzo de ahorro de agua y por optimizar la escasez de recursos, llevó al Consell a dar más datos. El consejero de Infraestructuras, José Ramón García Antón, explicó que se ha logrado limitar el consumo en poblaciones como Torrevieja, donde ha bajado un 8% en comparación con 2005. En Santa Pola la caída de consumo que ofrece la Generalitat ha sido del 7%, del 9% en Orihuela y del 21% en Elche. García Antón aseguró que el Consell actúa sobre la demanda y defendió que en las áreas urbanas se han logrado niveles de eficiencia superiores al 80% e incluso superiores al 90%.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 9 de agosto de 2006

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