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Reportaje:

El botín de la colección Naseiro

El Prado se hace con 40 bodegones del ex responsable de finanzas de Alianza Popular, a través de una dación del BBVA

Rosendo Naseiro, de 68 años, se hizo conocido cuando su nombre se vio envuelto en un escándalo de compra de votos en 1989. Era entonces secretario de finanzas del PP y los tribunales no pudieron probar nada contra él. Ahora vuelve a la actualidad por otros motivos. Su colección de bodegones de los siglos XVII y XVIII es ya propiedad del Prado después de que el BBVA los adquiriera por 26 millones de euros en concepto de dación (en lugar de impuestos).

La colección -"auténtico botín", en palabras del director del Prado, Miguel Zugaza, durante la presentación de las obras- es la consecuencia de la fascinación que los bodegones han producido en Naseiro, cuyo nombre siempre ha estado unido a Manuel Fraga. Con el fundador de Alianza Popular se ocupó de las finanzas del partido durante varios años. Fue acusado de inductor de sobornos políticos y compra de votos, pero salió absuelto. Las únicas pruebas en contra fueron unas cintas grabadas que el juez desestimó.

La colección, que ya se encuentra en el Prado, consta de 40 obras, pero Naseiro posee casi un centenar

Hijo de una familia humilde de caseros, Caseiro es natural de Lanzós, parroquia de Villalba de Lugo. Con 17 años descargaba carbón y trabajaba en una tintorería. Pronto entró en el negocio del transporte y se instaló en Alicante. Su vinculación con el arte arranca desde que se instala como empresario en Levante y se convierte en un gran aficionado al bodegón español. La colección, que ya se encuentra en el Prado, consta de 40 obras, pero Naseiro posee casi un centenar.

Los nombres de los autores son algunos de los más cotizados en el género del bodegón. La joya de la colección es Bodegón con alcachofas y ciruelas, de Juan Van der Hamen, fechado en 1627. Fernández El Labrador, Juan de Espinosa, Arellano o Luis Meléndez son otros grandes nombres incluidos en la colección.

Miguel Zugaza, que estuvo acompañado en la presentación por Carmen Calvo, ministra de Cultura, y Francisco González, presidente del BBVA, aseguró que esta adquisición supone una de las más importantes incorporaciones patrimoniales en la historia del Museo del Prado, y se trata de la operación más cara que se ha hecho en la historia con dinero del Estado.

El director del museo añadió que las obras seleccionadas por parte de conservadores y técnicos del Prado forman un conjunto irrepetible, a través del cual se puede realizar un recorrido por la historia de la naturaleza muerta en España desde los siglos XVII al XIX.

Tanto Carmen Calvo como Zugaza aseguraron que las piezas son de primer orden y que todas se encuentran en perfecto estado de conservación. Ni siquiera las más antiguas tendrán que pasar por el taller. El equipo de expertos y tasadores del museo aseguró ayer que el precio pagado está muy por debajo de su valoración en el mercado.

La ministra de Cultura dijo que con la adquisición de esta colección, el Prado se convierte en referencia indiscutible en la materia, con la presencia de la práctica totalidad de los maestros que han abordado este género.

Carmen Calvo detalló que las negociaciones con el propietario han durado poco más de un año y que se habían rematado el pasado jueves. Calificó el día de ayer de histórico: "Hemos adquirido la colección especializada más importante que todavía se encontraba en manos privadas". Añadió que la colección cubre una importante laguna que la pinacoteca sufría con las obras de los siglos XVII y XIX. "Esta laguna se iba cubriendo con compras individuales y préstamos, pero ahora tenemos cubiertas todas las etapas".

Francisco González, presidente del BBVA, recordó la amplia colaboración del banco con el museo, aunque precisó que era la primera dación que protagonizaba su entidad bancaria. "Nos sentimos muy felices de haber contribuido a que el museo complete sus lagunas con autores muy relevantes que cubren tres siglos de historia".

Los 40 bodegones recogen todos los temas de las naturalezas muertas clásicas; caza, frutas, cristal, utensilios de mesa. Entre las obras presentadas, los responsables del museo destacaron las obras de Juan Fernández El Labrador. Segun Calvo, de este artista únicamente se conservan en el mundo 70 pinturas, "de las que cuatro están ahora en el Museo del Prado y una está en posesión de la Reina de Inglaterra".

Junto a estos autores, mencionaron las siete obras de Thomas Hiepes; los tres bodegones de Pedro Camprobín y de Miguel Parra; los dos de Gabriel de la Corte, José Ferrer, Juan Bautista Romero y Santiago Alabert, y las pinturas de Luis Meléndez, Miguel March, Gabriel Felipe de Ochoa, Bartolomé Montalvo y José Roma.

Aunque todavía no hay fecha, Miguel Zugaza adelantó que esta colección se podrá contemplar el próximo otoño. "Hay una tradición de exposiciones de bodegones que han sido muy visitadas por los amantes del arte. El género sufrió un tiempo de desprestigio hasta que Pérez Sánchez le devolvió la dignidad que merecía cuando ocupó la dirección del museo".

El director del Museo del Prado terminó recordando la pasión que los creadores españoles han tenido siempre por este género artístico y no descartó que nuevas piezas puedan incorporarse en un futuro a la colección del Prado.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 19 de julio de 2006