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Un documento revela la crueldad de Colón en su gobierno de América

Los legajos fueron hallados en el Archivo de Simancas en 2005

Un documento hallado en 2005 muestra a un Cristóbal Colón despótico y cruel, un gobernante que utilizaba la mano dura de manera sistemática en la primera colonia española en América. Consuelo Varela, historiadora del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), ha estudiado este documento, que revela lo que ella considera la "cara oculta" del descubridor de América.

El texto, de 46 páginas, recoge testimonios de 23 testigos y fue utilizado como prueba en el juicio que, en 1500, provocó la vuelta a España como presos de Colón y sus hermanos Diego y Bartolomé. Colón fue arrestado en Santo Domingo y obligado a regresar a España. Los resultados de la investigación se recogen en La caída de Cristóbal Colón. La pesquisa de Bobadilla, que ha editado recientemente Marcial Pons.

El documento presenta abundantes detalles sobre cómo era la vida cotidiana de la colonia en los primeros años de asentamiento en el Nuevo Mundo. "La vida en la colonia durante esos primeros siete años era una vida durísima y horrorosa. La gente pasaba muchísima hambre. Había envidias, rencores, rumores de todo tipo... Era una vida de frontera. La situación de la gente era muy parecida a la que podemos ver en las películas del Oeste", explica Varela, que trabaja en la Escuela de Estudios Hispano-Americanos (CSIC), en Sevilla.

"Por poner un ejemplo: había subastas de personas en la plaza. Se subastaban esclavos blancos, españoles. Tenemos el caso de un pobre chico al que le cogen robando trigo. A este chico le cortan las orejas y la nariz, le ponen grilletes y lo convierten en esclavo", relata la historiadora.

"Colón dirigía la colonia con mano de hierro. Ejercía el poder de una forma tiránica. A una mujer se le ocurrió decir que Cristóbal Colón era de baja clase y que su padre había sido tejedor. Don Bartolomé, hermano de Colón, se enfadó y ordenó que le cortasen la lengua a la mujer. Antes la pasearon desnuda por las calles montada en un burro. Cristóbal felicitó a su hermano por haber actuado en defensa del honor familiar", recuerda Varela, que es comisaria de la exposición Colón desde Andalucía (1492-1505), que se expone en la actualidad en el Archivo de Indias, en Sevilla. "En la colonia hubo también muchos intentos de motín", agrega la historiadora.

"Enorme avaricia"

Para Varela, es el documento más importante sobre la colonia aparecido en los últimos 100 años. El texto fue descubierto en 2005 en el Archivo General de Simancas (Valladolid) por la archivera Isabel Aguirre, que se ha encargado de transcribirlo. El hallazgo se produjo cuando Aguirre catalogaba unos legajos que habían estado perdidos durante largo tiempo.

"Isabel Aguirre me proporcionó el documento el año pasado. Y ambas lo publicamos ahora", recuerda la investigadora del CSIC.

"Colón y sus hermanos aparecen en el texto como unos tiranos. Aplicaban justicia sin juicios, no distribuían los víveres entre los colonos y no permitían bautizarse a los indígenas para poder utilizarlos como esclavos", comenta la historiadora, que insiste en que otra de las características del navegante que muestra el documento es su "enorme avaricia".

Varela cree que los Reyes Católicos no andaban tan descaminados cuando aplicaron sobre Colón un correctivo. "Ahora se comprende por qué fue destituido y conocemos las buenas razones que hubo para ello. A nadie le gusta descubrir los trapos sucios de la gente, pero es lo que muestra el documento. También quiero destacar que este mismo hombre, Cristóbal Colón, fue un estupendo marino y un magnífico padre", afirma la historiadora.

La destrucción del mito del héroe inmaculado levantó iras en Italia cuando Varela presentó el fruto de sus pesquisas. "El cardenal de Génova se puso hecho una pantera cuando presenté el resultado de la investigación", evoca Varela.

Algunos de los 23 testimonios reunidos en el documento procedían de enemigos de Colón, que no se abstuvieron de hacer todo el daño que pudieron al navegante. Sin embargo, otros testimonios procedían de miembros del grupo de Colón, hombres de su confianza y amigos. "Hasta ellos, que le querían, tuvieron que contar las atrocidades que ocurrieron", relata Varela. "El gobierno de Colón se caracterizó por el ejercicio del poder de una forma tiránica en la que, por supuesto, no existían juicios ni nada que se le pareciera", recalca la investigadora.

El documento original fue escrito por el comendador de la Orden de Calatrava Francisco de Bobadilla siguiendo un encargo de los Reyes Católicos, y llevó aparejada la destitución de Colón como virrey y gobernador de las Indias.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 14 de julio de 2006