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El físico catalán Juan Ignacio Cirac gana el Príncipe de Asturias de Ciencias

El premiado dirige el Instituto Max Planck de Óptica Cuántica en Alemania

El jurado concedió ayer al físico catalán Juan Ignacio Cirac, de 41 años, el Premio Príncipe de Asturias de Investigación Científica y Técnica por su "liderazgo mundial en la investigación en el nuevo campo de la teoría cuántica de la información y de aspectos de óptica cuántica y física atómica", que entrañan una revolución tecnológica en el modo de transmitir y procesar la información. Cirac, director desde hace dos años del Instituto Max Planck de Óptica Cuántica, de Alemania, nació en Manresa (Barcelona). Es el más joven de los premiados con el Príncipe de Asturias de las Ciencias.

La candidatura de Cirac, que fue propuesta por la Real Sociedad Española de Física y avalada por seis premios Nobel, se impuso por unanimidad. A la final llegaron también las candidaturas conjuntas de los biólogos Ginés Morata y Peter Lawrence y de los químicos Avelino Corma y James Fraser Stoddar. El galardón está dotado con 50.000 euros y la reproducción de una escultura de Joan Miró.

Cirac está considerado como "un referente internacional que ha producido algunas de las ideas más originales y brillantes tanto en el campo de la información cuántica como en el de la teoría cuántica de la luz y la física atómica", señaló el jurado.

Una de las más prometedoras aplicaciones de la nueva teoría de la información cuántica, que trabaja con átomos y electrones, y que posee por ello una gran superioridad sobre la teoría de la información desarrollada en el siglo XX, es el alumbramiento de una nueva era de la informática que permitirá un revolucionario tipo de ordenador, mucho más pequeño y a la vez mucho más poderoso que los actuales. Partiendo de principios distintos -la mecánica cuántica-, hará posible almacenar la información en átomos y, por ello, "la construcción de ordenadores potencialmente capaces de realizar en segundos cálculos algorítmicos que sobrepasan los límites actuales de la supercomputación".

Junto con este nuevo sistema de computarización, el premio reconoce a su vez el otro gran campo de trabajo del profesor Cirac: sus contribuciones a nuevos sistemas y técnicas de encriptación de la información y que "están siendo decisivas", según el fallo del jurado, "para el desarrollo de comunicaciones completamente seguras, gracias a métodos de cifrado cuántico".

Cirac explicó ayer que "la mecánica cuántica dice que las propiedades de los objetos no están bien definidas y que, sólo cuando los observamos, las vamos definiendo. Es decir, el observador es alguien que modifica el mundo y va definiendo todas sus propiedades según las va observando. Y esta propiedad tan extraña de la mecánica cuántica es precisamente la que se utiliza para construir ordenadores cuánticos o sistemas de comunicación. Nos hemos dado cuenta durante los últimos diez años que esta propiedad tan extraña, y que parece más filosófica que física de la naturaleza, se puede utilizar para hacer cosas nuevas".

El acta del galardón recuerda que el ámbito de investigación de Cirac es "una nueva ciencia del siglo XXI que surge de combinar dos de las ideas más notables de la ciencia del XX. De un lado, la física cuántica, que explica el comportamiento de la materia a nivel atómico y subatómico, y, del otro, la teoría de la información, que describe el procesado, almacenamiento y transmisión de datos" entre ordenadores, clave de las comunicaciones seguras.

Además de la Teoría Cuántica de la información, Cirac investiga en gases cuánticos degenerados, sistemas atómicos fuertemente correlacionados y sistemas óptico-cuánticos.

Juan Ignacio Cirac se licenció en Física Teórica en la Universidad Complutense de Madrid en 1988 y obtuvo el doctorado en 1991.

En 1993 fue investigador asociado en el laboratorio de Astrofísica de la Universidad de Colorado (EE UU) y, en octubre de 1996, se incorporó a la Universidad de Innsbruck (Austria) para dirigir el Departamento de Física Teórica. Además, ha llevado a cabo investigaciones en las universidades de Harvard, Hamburgo, California (Santa Bárbara), Oxford, Hannover, Bristol y París, así como en el Centro de Estudios Nucleares de Saclay, la École Nórmale Superieur (París) y el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT). El nuevo premio Príncipe de Asturias ha publicado más de 200 artículos en las revistas especializadas más prestigiosas y es uno los autores más citados de la literatura científica en el campo de la computación cuántica.

Respaldos

La candidatura de Cirac fue respaldada por los premios Nobel de Física William D. Phillips y Claude Cohen-Tannoudji (1997), Wolfgang Ketterle y Eric A. Cornell (2001), Theodor W. Hänsch y Roy J. Glauber (2005) y por otros siete científicos de diversas universidades y centros de investigación.

Entre los testimonios de apoyo, destacan: "Cirac es, sin ninguna duda, uno de los investigadores más influyentes y prestigiosos de su generación, y de cualquier otra, en los campos de la óptica cuántica y la información cuántica", ha dicho William D. Phillips. "Le considero uno de los mejores teóricos del mundo en los campos de la óptica cuántica, la información cuántica y la Condensación Bose-Einstein", escribió Claude Cohen-Tannoudji en su carta de apoyo a la candidatura. "El profesor Cirac es un físico sobresaliente, a quien admiro profundamente", añadió Eric A. Cornell.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 25 de mayo de 2006