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Nuevo escudo contra misiles de Teherán

La Administración de George W. Bush planea establecer en Europa un nuevo emplazamiento antimisiles que estaría diseñado para hacer frente a ataques desde Oriente Próximo, coincidiendo con el incremento de la tensión en torno al programa nuclear iraní.

El Pentágono ha pedido al Congreso 56 millones de dólares (43,9 millones de euros) para empezar a trabajar en el proyecto. Funcionarios estadounidenses indicaron que la decisión final aún no ha sido adoptada, pero añadieron que Polonia y la República Checa están bajo consideración como lugares para el emplazamiento del escudo antimisiles.

El establecimiento de una base de este tipo en el Este de Europa tendría importantes implicaciones políticas. El despliegue de una base estadounidense para interceptar misiles enemigos en Polonia, por ejemplo, supondría la presencia militar permanente de Estados Unidos en ese país por vez primera, y consolidaría los ya estrechos lazos existentes entre los dos países en materia de defensa.

Esa posibilidad no ha pasado desapercibida a los militares rusos. Yuri Baluyevsky, jefe del alto estado mayor del Ejército, ha advertido de que la base antimisiles podría situar a Polonia en la órbita de las aventuras militares estadounidenses. "¿Qué podemos hacer?", dijo Baluyevsky al diario polaco Gazeta Wyborcza. "Adelante y construyan ese escudo. Los polacos tienen que pensar que caerá sobre sus cabezas, después de todo. Yo no preveo un conflicto nuclear entre Rusia y Occidente. No tenemos tales planes. Sin embargo, es comprensible que los países que formen parte de ese escudo aumenten sus riesgos".

Los planes para una nueva base antimisiles contra los misiles iraníes son el último capítulo en la saga del programa de defensa de Estados Unidos, que empezó con la visión expansiva del presidente Ronald Reagan de un escudo antimisiles en el espacio. Más de 20 años y miles de millones de dólares después, la Administración de Bush va a poner en marcha un sistema antimisiles limitado, diseñado para contrarrestar posibles peligros procedentes de países como Corea del Norte o Irán.

Las primeras pruebas del sistema están previstas para este año y principios del próximo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 23 de mayo de 2006