Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Los depósitos municipales tienen cerca de 400 bicicletas retiradas por la Guardia Urbana

En 2005 sólo 68 propietarios pudieron recuperar sus vehículos, y 16 en lo que va de año

Encadenadas entre sí, algunas con una espesa capa de polvo, muchas viejas y otras prácticamente nuevas. Bajo una de las rampas de entrada del depósito municipal de vehículos de García Faria, un montón de bicicletas aguardan que alguien las reclame. En los depósitos municipales hay 383 bicicletas y el ritmo de entrada es de 1,3 por día. Todas han sido retiradas por la Guardia Urbana por estar abandonadas, aparcadas de cualquier forma o por intervención judicial. La cuestión es que la mayoría no son reclamadas por sus dueños.

En 2005, tan sólo 68 propietarios pudieron recuperar sus bicicletas de los depósitos municipales y 16 en lo que va de año. No es fácil recuperar una bicicleta y no lo es aunque la haya retirado la Guardia Urbana porque no suelen dejar ninguna pegatina como hacen cuando se retira un vehículo de motor. "Es que no es un vehículo" argumenta el intendente de la Guardia Urbana a preguntas de este diario. Añade que lo "normal" es que el propietario de la bici se entere preguntando en las tiendas o en porterías próximas. "Se retiran las bicis casi siempre a requerimiento porque igual entorpecen el paso o están atadas a verjas o ventanas de inmuebles", puntualiza.

Si el propietario de la bici desaparecida se entera de que hay depósitos de bicicletas y no da por sentado que se la han robado puede intentar recuperarla. No es fácil demostrar la propiedad de una bicicleta. Los empleados de los depósitos municipales piden la denuncia del robo, facturas o alguna foto. "Y si la bici ha sido retirada con grúa por infracción o estar mal estacionada, el propietario deberá pagar la tasa de la grúa y las horas que haya estado en el depósito" aclara un empleado de Barcelona Serveis Municipals. Si ha sido robada y finalmente aparece en un depósito no se pagan tasas.

La evidencia de que hay un número ingente de bicis robadas que acaban en los depósitos sin que nadie las reclame es el convenio al que llegó el Ayuntamiento con entidades del sector de la bici para cederlas para fines sociales. Este año se han cedido 50. Los empleados de los depósitos confían en que pronto se articule un sistema de identificación de las bicicletas porque cada vez hay más entradas. También lo esperan entidades del sector, que son las que reciben las quejas de los usuarios, que en Barcelona ya se sitúan en torno a unos 50.000 diarios.

"Al Ayuntamiento le cuesta tomar decisiones", se quejan en el Bicicleta Club Cataluña. El Ayuntamiento realizó una prueba piloto de registro e identificación de bicicletas el pasado otoño que no pudo dar respuesta a la avalancha de peticiones. Se identificaron 300 y hubo más de 1.000 peticionarios que en los próximos meses podrán registrar sus bicicletas, explica Jordi Portabella (ERC), segundo teniente de alcalde y presidente de la Comisión Cívica de la Bicicleta. Portabella argumenta que se ha estado buscando la mejor forma de organizar un registro y extender la identificación de todas las bicicletas: "El registro y la base de datos inicialmente tiene que organizarlo el Ayuntamiento y se ha estado trabajando con talleres y tiendas de bicicletas para organizar la identificación". Se realizará por medio de un adhesivo que es indestructible -utilizado en otros países con una tradición del uso de la bicicleta - porque no se puede ni arrancar, ni quemar. Y el segundo marcaje será un clavo remachado incrustado en el cuadro. "Primero se identificarán las que se quedaron en la lista de espera en la prueba piloto y luego se generalizará a todas seguramente a partir de otoño", añade Portabella. Lo que se espera del registro, además de un sistema eficaz para demostrar la propiedad, es que sea disuasorio para los ladrones.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 21 de mayo de 2006