Europa prohíbe la calderilla

Un vecino de Ávila protesta cada año por el impuesto del vado porque considera que se trata de una medida impositiva arbitraria. Y por tercera vez acudió a las oficinas recaudatorias del Ayuntamiento abulense con 22 kilos de monedas o, lo que es lo mismo, 11.976 unidades de uno, dos y cinco céntimos: en total portaba 190 euros. Asegura Gabriel Téllez que le da igual que en la puerta de su garaje aparque un camión o un carro, porque subraya el hecho de que el vado es "un derecho, no un deber". Los funcionarios, que en otras ocasiones se habían fiado de la cantidad entregada aunque luego tuvieran que contarlo con paciencia, le esgrimieron una norma europea que impide recibir esa cantidad en calderilla. La normativa número 974/948 de 3 de mayo de 1998 dice que "excepto la autoridad emisora y las personas expresamente por la legislación nacional del Estado miembro emisor, ninguna parte estará obligada a recibir más de 50 monedas en cada pago". Al final tuvo que abonar la tasa municipal de forma menos original.-

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS