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El Ayuntamiento invierte 25 millones en 107 pisos de segunda mano para realojo

El Consistorio dispersa a los chabolistas para evitar que formen guetos

Jesús Sérvulo González

La Empresa Municipal de Vivienda y Suelo (EMVS) ha comprado 107 pisos de segunda mano en 13 distritos de Madrid por casi 25 millones de euros para realojar, en régimen de alquiler, a familias procedentes de poblados de infraviviendas. Así quiere evitar la concentración de estas familias en una sola zona y la formación de guetos. La EMVS también promueve la construcción de casas (recientemente ha anunciado 283 por 22,7 millones).

El Ayuntamiento de Madrid, durante los dos últimos años, ha comprado, a través de la Empresa Municipal de Vivienda y Suelo (EMVS), 107 pisos usados. Pisos cuyos coste oscila entre los 166.000 euros por 59,5 metros cuadrados en Villaverde (el más barato), hasta 345.000 euros por 117,7 metros cuadrados en Carabanchel (el más caro). El destino: cederlos a familias que procedan de realojos de poblados chabolistas, afectadas por planes urbanísticos o que vivan en infraviviendas verticales.

Los pisos municipales tienen una superficie media de 75 metros cuadrados y un coste medio de 3.000 euros por metro cuadrado -el precio de mercado está entorno a 2.784 euros por metro cuadrado-.

La mayoría de los inmuebles adquiridos por el Consistorio está en el distrito de Puente de Vallecas (36) y en Carabanchel (28). El resto están repartidos entre los distritos de Usera (8), Villaverde (6), Latina (6), Arganzuela, Centro, Hortaleza, Moratalaz, San Blas, Vicálvaro, Villa de Vallecas y Villaverde Alto.

Juan José de Gracia, consejero delegado de la EMVS, explica que "es necesario comprar vivienda de segunda mano con el fin de integrar a esas personas en una residencia estable y con unos vecinos normalizados". El Ayuntamiento ha acudido al mercado de segunda mano para adquirir las viviendas.

La empresa municipal adquiere las viviendas y las asigna en régimen de alquiler. "Las familias asignadas a estos pisos están condicionadas a una serie de requisitos sociales, como la escolaridad de los hijos y que los padres no tengan problemas sociales (alcoholismo, violencia doméstica)", señala De Gracia. "Si cumplen esas condiciones durante un tiempo, tenemos pensado ofrecerles la posibilidad de comprar la vivienda", agrega. Pero la empresa municipal aún no ha vendido ninguna casa porque el plan lleva poco tiempo en marcha.

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De Gracia afirma que el plan, elaborado en 2004, contempla comprar hasta 114 viviendas. El coste del proyecto asciende a 23.281.449 euros. Además, se reservan cerca de dos millones de euros para reparaciones y mantenimiento de los nuevos pisos municipales. "Hay que dejarlos en condiciones para que entren a vivir las familias", apunta De Gracia.

Más pisos, mismo dinero

La EMVS destina el 10% de todas las Viviendas de Integración Social (VIS) a familias realojadas. "De este modo se evita que se creen guetos en este tipo de construcciones", precisa De Gracia. "Meter a 20 familias de realojo en un mismo edificio es un desastre, ya que surgen problemas de integración", indica el responsable municipal. Además, hay colectivos con problemas de adaptación. "Algunas familias de etnia gitana se resisten a vivir en pisos de más de dos alturas", explica el responsable municipal.

Para la empresa municipal de vivienda es más barato construir las casas que comprarlas en el mercado. A principios del pasado marzo anunció que construirá 283 viviendas por poco más de 22,7 millones de euros en los distritos de Arganzuela, Retiro, Tetuán, Villa de Vallecas y Carabanchel. Casi con el mismo dinero consigue más pisos. El objetivo del equipo de gobierno que encabeza el alcalde, Alberto Ruiz-Gallardón, es promover cerca de 35.000 nuevas viviendas con algún tipo de protección a lo largo de la presente legislatura.

Pero, el Ayuntamiento explica que la mayoría de las viviendas que ha adquirido en el mercado de segunda mano se destinan a las familias que provienen de poblados marginales. "No podemos meter a todas las familias en la misma urbanización", indica el responsable municipal de Vivienda. De Gracia pone el ejemplo de la promoción de La Perla, en el distrito de Usera. "Un ejemplo de cómo no se debe aplicar un modelo de integración social", remachó el consejero delegado de la EMVS.

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Sobre la firma

Jesús Sérvulo González
Redactor jefe de Economía y Negocios en EL PAÍS. Estudió Económicas y trabajó cinco años como auditor. Ha cubierto la crisis financiera, contado las consecuencias del pinchazo de la burbuja inmobiliaria, el rescate a España y las reformas de las políticas públicas de la última década. Ha cursado el programa de desarrollo directivo (PDD) del IESE.

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