Entrevista:SPENCER TUNICK | Fotógrafo

"Creo formas abstractas a partir del cuerpo humano"

Spencer Tunick (Nueva York, 1967) se ha hecho famoso por sus fotografías de personas desnudas en espacios públicos. En sus inicios, su obsesión por transformar el paisaje a partir del cuerpo humano dentro de la tradición del land art le costó cinco arrestos en su ciudad natal y una batalla que ganó en los tribunales. Ahora las autoridades le buscan y le pagan para que fotografíe a masas desnudas en sus ciudades. La Fundación Ordóñez-Falcón de Fotografía, le ha invitado a montar una de sus instalaciones en San Sebastián, ciudad que aún no conoce. Será el próximo 22 de abril.

Pregunta. ¿Con sus instalaciones de personas desnudas busca algo más que el mero espectáculo?

Respuesta. No busco hacer de mis instalaciones un espectáculo. Despierto mucha atención entre los medios de comunicación, pero ésa no es mi culpa. Sólo es achacable al hecho de que mi trabajo tiene que ver con el desnudo en público y la gente corriente. En cualquier caso, mi principal intención es crear obras que me aporten algo y permitan al mismo tiempo que la gente sea protagonista del arte. Lo mío es hacer grandes esculturas de gente, pero manteniendo la intimidad de una pequeña pintura, porque la conexión con los participantes es de intimidad.

"Todavía hoy, en la mitad de Estados Unidos me negarían permiso para realizar mis instalaciones y podría ser detenido por ello" "Mis instalaciones provocan fuertes emociones. La sensación de estar desnudo posando junto a tu vecino no es la misma que en una playa nudista"

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P. ¿Se ha propuesto batir un récord en San Sebastián? ¿Dónde realizará la instalación?

R. En la web donde la gente se está inscribiendo [www. coff.es/es/spencertunick] están colgadas algunas de mis fotografías favoritas y no son precisamente de instalaciones de 7.000 personas. En Portugal congregué sólo a 300 personas y es una de mis preferidas. San Sebastián va a ser para mí una pequeña escultura de ese tipo. Todavía no está decidido el sitio. Lo anunciaremos sólo unos días antes.

P. Ha realizado más de 65 instalaciones de desnudos masivos. ¿No está ya aburrido?

R. No, porque trabajo simultáneamente en otras series que no son de grupos: retratos de amigos, fiestas, bodegones,... Y además, ahora mismo, empiezo a diversificarme dentro de las obras de masas. He empezado con una serie sobre la naturaleza y otra de interiores que tiene que ver con la arquitectura. Luego están los trabajos con unas 300 personas y las grandes instalaciones de 5.000. Todavía soy capaz de ilusionarme y trabajar con frescura y eso es muy importante para estar motivado en el trabajo. Si no estás interesado en descubrir pequeñas cosas sobre ti mismo, la creación deja de tener sentido.

P. ¿Por qué cree que la gente se desnuda para usted?

R. El arte contemporáneo no ofrece demasiadas oportunidades de participación. Puedes ir a un museo y acercarte al arte intelectual y visualmente, pero no es común que los artistas te hagan partícipe de sus creaciones. Lo hacen Matthew Barneye o Shirin Neshat, con la que coincido ahora en la Bienal de La Habana. Entonces la gente siente que la incluyo, en vez de excluirla.

P. ¿Es el único motivo?

R. No. También lo hacen porque mis instalaciones provocan fuertes emociones y generan una energía nada común. La sensación de estar desnudo junto a tu vecino o un extraño posando no tiene nada que ver con la que uno siente en una playa nudista. Es 100% distinto tumbarse y ver un mar de cuerpos muy cercano a ti en un paisaje visual único.

P. ¿Tienen sus trabajos una lectura sexual?

R. Son sensuales, no sexuales. No me interesan los genitales, sino las formas del cuerpo y mostrar a través de él, de su vulnerabilidad, los desafíos y contradicciones del mundo.

P. En sus inicios las autoridades le arrestaban. Ahora le invitan a trabajar por todo el mundo. ¿La fama protege?

R. Es un honor que me inviten a ciudades que respetan a los artistas que trabajamos con el cuerpo. No temo a la violencia, pero le aseguro que todavía hoy en la mitad de Estados Unidos me negarían permiso para realizar mis instalaciones y podría ser detenido por ello. Y el arresto físico, por ejemplo en Nueva York, es horroroso.

P. Algunos críticos han relacionado sus trabajos con imágenes de genocidios. ¿Qué les diría?

R. Que si mis fotografías les recuerdan a la muerte entonces les harán entender lo importante que es la vida. Ahora, si sólo piensan en la vida entonces pueden llegar a la idea de abstracción con el cuerpo. De eso se trata mi trabajo. Creo formas abstractas a partir de un material básico que es el cuerpo humano.

P. ¿Cambia el sentido de las instalaciones en cada país?

R. La arquitectura puede cambiar y los cuerpos se ven distintos, pero hay similitudes en el corazón de toda la gente que participa, sea del país que sea. Son inteligentes, buena gente y se sienten comprometidos con el arte.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0027, 27 de marzo de 2006.

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