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MIRADOR

Cándido, déjale hablar

Al Fiscal General del Estado, Cándido Conde-Pumpido le ha jugado una mala pasada la amistad con el líder del PP, Mariano Rajoy, que le ha acusado de "estar siempre al lado de los abogados de los malos" en referencia a los etarras. Ambos son gallegos y ejercen como tales. Sin embargo, Conde-Pumpido no ha estado muy fino y menos aún ha dado prueba de galleguismo al responder a su amigo con un "Por favor, Mariano, deja en paz al fiscal". Las declaraciones de Rajoy, gusten o no, tienen un carácter político y exigen el respeto de una de las principales figuras del Estado como es el fiscal. En su descargo está, no obstante, que el PP le ha escogido como uno de los blancos preferidos de sus críticas. La paciencia humana no es infinita, pero un alto funcionario debe ejercerla como si lo fuera.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 22 de marzo de 2006