Un gran ensayo clínico cuestiona que todas las mujeres tomen suplementos de calcio

Los resultados del estudio no hallan beneficios claros en la prevención de fracturas óseas

Un gran ensayo clínico de siete años con mujeres sanas de más de 50 años no ha apreciado beneficios claros en los suplementos de calcio y vitamina D para la prevención de fracturas óseas, a pesar de su recomendación generalizada por parte de los médicos. El estudio, cuyos resultados se presentaron recientemente, tampoco halló pruebas de que estos suplementos previnieran el cáncer colorrectal, pero sí encontró un incremento del riesgo de piedras en el riñón. Los principales autores de la investigación han declarado que hubo ligeros beneficios para algunos subgrupos del estudio. Pero el único efecto positivo de los complementos en la población total del estudio -36.282 mujeres sanas de entre 50 y 79 años- fue un aumento del 1% en la densidad ósea de la cadera.

Los análisis muestran que los complementos no son un seguro contra la osteoporosis
El consumo de calcio y vitamina D incrementa el riesgo de piedras en el riñón
Más información
Una triple decepción

El estudio, que ha costado 15 millones de euros, formaba parte de la Iniciativa Sanitaria para Mujeres (WHI, en sus siglas en inglés), un gran proyecto del Gobierno de EE UU cuyos resultados han echado por tierra algunas creencias muy consolidadas y han planteado preguntas sobre mensajes de salud pública que se habían dirigido a toda la población. En este ensayo sobre la eficacia preventiva de los suplementos de calcio y vitamina D, se asignó de forma aleatoria a las participantes para que tomaran 1.000 miligramos de calcio y 400 unidades internacionales de vitamina D al día (la recomendación habitual), o para que tomaran placebos, y se les realizó un seguimiento durante siete años. Los investigadores buscaron efectos en la densidad ósea, las fracturas y el cáncer colorrectal. La falta de efectos sobre el cáncer colorrectal durante los siete años fue tan clara que ha suscitado poco debate.

Pero el efecto en los huesos es otra cosa. Los especialistas en osteoporosis afirman que el estudio, publicado el pasado 16 de febrero en The New England Journal of Medicine, probablemente haga mella en lo que se ha convertido en la práctica médica generalizada de recomendar que todas las mujeres tomen suplementos de calcio y vitamina D al principio de la menopausia, cuando no antes, como una especie de póliza de seguros contra la osteoporosis. Pero, aparte de eso, no existe un consenso sobre qué deberían hacer las mujeres sanas. Los investigadores pusieron énfasis en los indicios alentadores y en la plausibilidad biológica de los datos. Cuando estudiaron sólo a mujeres que cumplían el tratamiento o a las que tomaban el 80% de sus pastillas, se observó una reducción de fracturas de cadera en un 29%. El índice anual de fracturas de cadera en las mujeres que cumplían el tratamiento de complementos fue de 10 por cada 10.000, frente a 14 por cada 10.000 en mujeres que cumplían el tratamiento de placebo.

Los análisis de los subgrupos por separado muestran un efecto beneficioso más evidente. Pero estos análisis con subgrupos son cuestionados por muchos estadísticos, que señalan que siempre habrá subgrupos en un estudio amplio que muestren un efecto u otro, simplemente por azar.

Jacques Rossouw, que ha proyectado el estudio, explica las limitaciones. "Éstos son análisis secundarios y, hasta cierto punto, exploratorios", afirma. Sin embargo, Elizabeth G. Nabel, directora del estudio, sostiene que los datos a nivel de subgrupo abonan la idea de que podría ser beneficioso un consumo adecuado de calcio y vitamina D. "Conforme a estos resultados, las mujeres -en especial las de más de 60 años- deberían plantearse tomar calcio y vitamina D para proteger su salud ósea", señala.

Otros especialistas, en cambio, no están tan seguros. Ethel Siris, presidenta de la Fundación Nacional de la Osteoporosis de EE UU, dice que el nuevo estudio pone en duda el hecho de que muchos médicos aconsejen a todas las mujeres que tomen complementos de calcio independientemente del contenido de su dieta. "No creíamos que fuera perjudicial, por eso los médicos lo recetaban de forma habitual", explica Siris.

El nuevo ensayo clínico, agrega, demuestra que tomar esos complementos puede resultar perjudicial; entre las mujeres que los tomaban hubo cinco casos más al año de piedras en el riñón por cada 10.000 mujeres. De modo que la sugerencia de Siris es que los médicos alienten a tomar los complementos sólo a las mujeres que no consuman suficiente calcio en su dieta. "De 1.200 a 1.500 miligramos al día es suficiente", afirma Siris. "Lo bueno en exceso deja de serlo".

© The New York Times

Regístrate gratis para seguir leyendo

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS