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El Gobierno emplaza a coordinar la actuación policial para hacer frente al 'botellón' del 17

La Guardia Civil intensificará los controles de alcoholemia el día de la convocatoria

El Gobierno central quiere que los diferentes cuerpos policiales se coordinen para hacer frente al botellón convocado el próximo viernes 17 en todas las capitales andaluzas, excepto en Cádiz. Para cumplir este objetivo, el delegado del Gobierno en Andalucía, Juan José López Garzón, ordenó ayer a los subdelegados que soliciten a los alcaldes la convocatoria urgente de las juntas locales de seguridad. El Gobierno recalcará la necesidad de que cada cuerpo policial actúe en el marco de sus competencias. Para predicar con el ejemplo, la Delegación del Gobierno ha dado instrucciones para que la policía extreme las medidas de seguridad y para que la Guardia Civil aumente los controles de alcoholemia el día que se celebre la fiesta callejera.

La particularidad de este botellón es que ha dado pie a una competición de jóvenes de varias ciudades (de dentro y fuera de Andalucía) con el fin de superar uno celebrado en Sevilla el pasado mes de febrero y que reunió de forma espontánea a unas 5.000 personas. No obstante, Sevilla ha vivido fiestas de este tipo mucho más multitudinarias (en 2004 se congregaron en la fiesta de la primavera más de 70.000 jóvenes).

En cualquier caso, la convocatoria del macrobotellón ha vuelto a suscitar la polémica acerca de si los ayuntamientos tienen instrumentos legales para combatir este fenómeno. Los ayuntamientos de las capitales han vuelto a aducir que no tienen en su mano ninguna fórmula para luchar con contundencia contra el botellón y, en algún caso, han apremiado a la Junta a acelerar la tramitación de la ley que prohibirá el consumo de alcohol en la calle. La Administración autonómica, por su parte, ha alegado que aunque la ley vaya a dar el instrumento definitivo a los ayuntamientos para afrontar este asunto, sí es cierto que en la actualidad los municipios tienen elementos para "paliar" los efectos del botellón. En concreto, la consejera de Gobernación, Evangelina Naranjo, ha señalado que algunas ordenanzas municipales pueden ser aplicadas para contrarrestar estas convocatorias.

En este tira y afloja, el Gobierno central ha decidido dar un paso más con el fin de aclarar las competencias que tendrá que asumir cada administración el próximo viernes. El delegado del Gobierno, Juan José López Garzón, dio ayer instrucciones a los subdelegados del Gobierno para que soliciten a los alcaldes de las siete capitales en las que ya está convocado el botellón que se reúnan las juntas locales de seguridad. López Garzón aseguró ayer que el objetivo es que en este foro se "coordinen las actuaciones" de las policías locales, de los agentes de la policía autonómica y del Cuerpo Nacional de Policía. "Queremos ver qué funciones y qué gente aporta cada uno y que las competencias que se tienen sean ejercidas", afirmó ayer el delegado, quien destacó que las Fuerzas de Seguridad del Estado estarán preparadas para intervenir en caso de que ocurran acontecimientos que pongan en peligro "la integridad de personas y bienes", es decir, en los casos de seguridad pública.

En este sentido, López Garzón avanzó que, ese día, los agentes del Cuerpo Nacional de Policía extremarán los controles de armas blancas y el menudeo de drogas. Asimismo, la Guardia Civil intensificará los controles de alcoholemia como efecto disuasorio para los jóvenes.

De la misma manera, el delegado del Gobierno instó a los ayuntamientos a hacer frente a los problemas de ruido, tráfico o limpieza que se puedan producir ese día. "Hay que coordinarse y que cada uno asuma las competencias que tiene", añadió López Garzón, quien censuró "la absurda competición" que se ha establecido el próximo viernes.

En la misma línea de que es necesario coordinar la actuación de Gobierno, Junta y ayuntamientos se pronunció el defensor del pueblo andaluz, José Chamizo. Éste dijo que tiene que haber un plan de acción ante el botellón "no tanto para evitar que la gente se concentre sino para evitar los problemas que causa a los demás". "Y lo más importante, para que seamos capaces de no tener una generación de alcohólicos", afirmó el defensor, quien añadió que hay que "hacer reflexionar a la gente joven de que hay apuestas más interesantes que haber quién reúne a más gente para beber".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 11 de marzo de 2006