Mieras minimiza el papel del Institut Llull en el programa de actos para la Feria de Francfort

La consejera de Cultura asegura que la dimisión de Folch no ha alterado los trabajos

La presentación ayer del calendario de preparación de los actos con los que la cultura catalana se presentará como invitada de honor de la Feria del Libro de Francfort de 2007 acabó por otorgar un mero papel secundario al Institut Ramon Llull en la organización del evento. "El Llull no es el motor de la organización, el motor es la comisión transversal en la que está representada", aseguró la consejera de Cultura, Caterina Mieras, quien afirmó que la reciente dimisión de Xavier Folch al frente del Llull no ha alterado el ritmo de trabajo de preparación de los actos.

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La reciente dimisión de Xavier Folch como director del Institut Ramon Llull se convirtió en la protagonista, ayer, de la presentación de la agenda de trabajo preparatoria de los actos con los que la cultura catalana se presentará en la Feria de Francfort. Este protagonismo no era deseado por la consejera de Cultura, quien insistió en minimizar el papel que el Llull tiene en la representación catalana en Francfort, pese a ser la institución firmante, en octubre pasado, del acuerdo con la feria por el que Cataluña es la invitada en 2007. "Estos convenios se firman entre instituciones, no entre gobiernos", justificó Caterina Mieras, quien señaló que el Institut Ramon Llull depende del Departamento de Cultura, y éste de un gobierno que "es el que tiene en la Feria de Francfort una plataforma de proyección de la cultura catalana".

La consejera de Cultura afirmó que el único motor de la organización de los actos es la comisión en la que están representados editores, escritores y el Departamento de Cultura, así como el Llull, del que dijo que su misión es "organizar la exposición central de la representación catalana en el recinto de la feria", dedicada a la historia y la lengua catalanas. "Esto no es relegar a ninguna institución, sino dar a la presencia catalana en Francfort la importancia que tiene", aseguró la consejera, quien se negó una y otra vez a comentar los motivos de la dimisión de Folch.

Mieras no quiso hacer comentarios, pero desde su entorno inmediato en el departamento no se dudó en señalar "las diferencias" de criterio entre Mieras y Folch como los motivos de su dimisión. "Su sustituto al frente del Llull debe ser una persona de un perfil similar a Folch, pero con mayor capacidad de organización y una mentalidad más moderna", apuntó un alto cargo del departamento. En Convergència i Unió, ayer, la diputada Carme-Laura Gil acusó a la consejera de Cultura de "dejar sin vida" el Institut Ramon Llull, al que usó como "metáfora de la mala gestión del Gobierno en materia de cultura". Mieras y Gil ya se enzarzaron anteayer en el Parlament en una agría disputa a propósito de la política cultural.

En marzo de 2007, la Feria del Libro de Leipzig servirá como banco de pruebas del desembarco de la cultura catalana en Francfort en octubre del año próximo. Hasta que acabe la edición de la feria de este año no se presentará un avance del programa de actos literarios, artísticos, editoriales y de promoción del catalán en Alemania durante 2007. El Departamento de Cultura no quiere limitar a la ciudad de Francfort la proyección de la cultura catalana y ya se trabaja para establecer convenios de colaboración entre instituciones como el Museo Nacional de Arte de Cataluña, el Liceo y el teatro Romea, entre otras entidades, para que se presenten en alguna ciudad alemana.

Mientras llega la cita con la Feria de Francfort, que tendrá un presupuesto aproximado de 13 millones de euros, explica la consejera, se han previsto una serie de acciones encaminadas a promocionar la cultura catalana en Alemania a través de los medios de comunicación. Se proyecta invitar a periodistas alemanes para que conozcan Barcelona en fechas señaladas como el 23 de abril, Diada de Sant Jordi.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0003, 03 de marzo de 2006.