Reportaje:

Cuarto y mitad de valenciano

El Consell inicia en el Mercado Central de Valencia su campaña para fomentar la lengua autóctona

Arturo Virosque, presidente de la Cámara de Comercio de Valencia y del Consejo de Cámaras, aprovechó ayer su presencia en el Mercado Central para hacer la compra. En valenciano, según dijo. Poco antes, el responsable cameral recorría junto a Alejandro Font de Mora, consejero de Educación, y José Luis Juan, concejal de Comercio del Ayuntamiento de Valencia, las instalaciones departiendo con público y comerciantes y repartiendo algunas de las 25.000 libretas que se distribuirán en 19 mercados municipales de la Comunidad Valenciana. La libreta, iniciativa del Consejo de Cámaras de Comercio y de la Generalitat, contiene una lista de los alimentos más consumidos en valenciano y castellano, a modo de diccionario básico. Encisam, fesols o conill, pernil dolç, pollastres o sucre. La iniciativa, que pretende fomentar el uso del valenciano en la compra diaria, trata de "romper inercias", según un responsable del Consell.

La comitiva despertó expectativa. Algunos comerciantes comentaban que a sus clientes les gusta que se les atienda en valenciano e incluso "a veces se enfadan" si no es así. Otros, los más, aseguran que a sus paradas llegan clientes que se dirigen tanto en castellano como en valenciano, sobre todo gente mayor. Con todo, los cambios sociales hacen que hasta las paradas del Mercado Central lleguen cada vez más extranjeros y en alguna de ellas mencionaban que el esfuerzo lingüístico lo hacen en inglés. Pero en el mercado central de Valencia hay ejemplos de todo. Y aunque uno de los responsables de la comitiva oficial que ayer recorrió el edificio defendió que la próxima campaña podría centrarse en fomentar la rotulación de la oferta en valenciano, algún comerciante se ha adelantado. El propietario de una parada de salazones y embutidos explica que la rotulación en valenciano es la consecuencia de una vida "normalizada" en esta lengua y la presencia de carteles en japonés, a que tiene algún producto apreciado por consumidores de este origen.

Acabado el recorrido, Virosque se fue de compras y Font de Mora admitió que no se encarga de estos menesteres por falta de tiempo. "Voy de culo", dijo. Eso sí, en valenciano.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0028, 28 de febrero de 2006.

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