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Montilla y Rañé se comprometen a aportar 15 millones a ACC para salvar un millar de empleos

Las ayudas están condicionadas a que la empresa se recapitalice en un mes e invierta

Tarde, pero por fin un acuerdo. Medio año después de que el grupo italiano ACC (la antigua Unidad Hermética) irrumpiera en las puertas de la Generalitat exigiendo ayudas para mantener las dos fábricas que posee en Cataluña (Sant Quirze del Vallès, con 800 trabajadores, y Cervera, con 200), ayer hubo un pacto. El Ministerio de Industria y el Ejecutivo catalán se han comprometido a aportar 15 millones de euros, pero con condiciones. La empresa deberá recapitalizarse antes del 31 de marzo, mantenerse en equilibrio hasta 2010 e invertir casi 30 millones en nuevos productos.

El consejero de Trabajo e Industria de la Generalitat, Josep Maria Rañé, denegó en octubre las ayudas porque el plan industrial presentado entonces por ACC Spain era "muy débil". El proyecto que se incluye en el acuerdo suscrito ayer en la sede del Ministerio de Industria sí satisface a las administraciones públicas.

La antigua Unidad Hermética -y Cubigel-, que fabrica compresores para frigoríficos, se ha comprometido a invertir 26,7 millones de euros en lanzar nuevas gamas de compresores en el periodo 2006-2010. Mucho antes, sin embargo. antes del 31 de marzo, la matriz italiana deberá recapitalizar su filial española y mantener el balance equilibrado durante el próximo lustro, con el objetivo de esquivar una situación concursal (antes, suspensión de pagos).

La deuda de ACC Spain, que cerró 2005 con unas pérdidas de 9 millones de euros, supera los 32 millones de euros, reconoció ayer su director general, Jordi Riu. Los italianos se han comprometido -a través de su responsable de recursos humanos, Paolo Candotti- a inyectar 18 millones para reducirla a casi la mitad.

Sólo si ACC condona la mitad de la deuda de su filial española antes de un mes, llegarán las ayudas. Poco más de 10 millones de euros procedentes del ministerio que dirige José Montilla, a través de un crédito a 15 años sin intereses que empezaría a devolver transcurridos cinco años, y cinco millones más procedentes del programa catalán de ayudas al fomento de la investigación, desarrollo y la innovación (I+D+i). La empresa también podría recibir financiación adicional por parte de la Generalitat si potencia el ahorro y la eficiencia energética en sus dos plantas, según reza el acuerdo suscrito ayer por las tres partes.

La dirección de ACC, por su parte, supedita dichos compromisos a un acuerdo con los sindicatos para recortar la plantilla de Sant Quirze del Vallès en un centenar de trabajadores. Sin un pacto en este sentido, no habrá ni inyección de capital ni inversiones.

Por ese motivo, la directora general de Relaciones Laborales de la Generalitat, Mar Serna, negocia con los sindicatos, que llevan dos semanas convocando paros y movilizaciones para reclamar una solución al conflicto, que finalicen las protestas y se sienten a discutir las condiciones del ajuste.

Comisiones Obreras, que ayer se congratuló por la consecución de "un buen punto de partida para encauzar el futuro" de la antigua Unidad Hermética, no vislumbra demasiados nubarrones en este sentido, puesto que el ajuste se cubriría con prejubilaciones. UGT prefiere conocer las condiciones del plan social y CGT recuerda que los salarios llevan dos años congelados y que el plan de viabilidad "no puede pasar porque lo paguen los trabajadores".

Los sindicatos se reunirán esta mañana con la dirección de ACC Spain, que les detallará el pacto alcanzado con las administraciones, e informarán después a los trabajadores.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 1 de marzo de 2006