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El Ayuntamiento retira una campaña que infringía la ordenanza cívica

El Ayuntamiento de Barcelona ha decidido no multarse a sí mismo por el incumplimiento de la ordenanza cívica. En los días pasados, una empresa contratada por el municipio ha colocado folletos informativos referentes a una campaña sobre el tráfico en parabrisas de coches y manillares de motos aparcadas en la vía pública. Una actividad prohibida en la nueva ordenanza. Un portavoz municipal reconoció ayer los hechos y anunció que la campaña había sido suprimida.

Un error. Eso es todo y hay que ser comprensivos. El encargo de la distribución de los folletos es previo a la entrada en vigor de la nueva ordenanza contra comportamientos incívicos, de modo que el problema es, sobre todo, de coordinación de calendario. Se encargó y no se paró porque no se reparó en ello.

La campaña depende del área de Seguridad y Movilidad, que dirige el concejal Jordi Hereu. Hereu es, también, el máximo responsable de la aplicación de la ordenanza cívica en la ciudad, al menos en sus aspectos de vigilancia, denuncia y sanción, ya que de él depende la Guardia Urbana de Barcelona.

Los folletos fueron repartidos durante varios días y aún ayer eran visibles en no pocos vehículos estacionados en el centro de la ciudad. Pese a ello, no consta que la Guardia Urbana percibiera que se trataba de un incumplimiento flagrante de la nueva normativa y que llamara la atención a sus responsables, es decir, al propio Ayuntamiento.

Los artículos que afectan a la infracción son los 15.5 y 15.6 de la ordenanza. El primero prohíbe colocar folletos en los vehículos y el segundo establece que el responsable de la infracción es la persona física o jurídica que promueve la contratación o difusión de los mensajes que se contenga en los folletos, es decir, el Ayuntamiento de Barcelona. La sanción prevista para la falta, calificada de leve, es de entre 120 y 750 euros.

"Ha sido un error y ya se ha corregido", aseguró ayer un portavoz del Ayuntamiento de Barcelona. La misma fuente achacó la responsabilidad de las decisiones al gerente del área y exculpó totalmente al concejal Jordi Hereu. Los intentos de este diario de recabar la versión de Jordi Hereu resultaron infructuosos. El portavoz oficial del municipio aseguró que no estaba localizable.

El presidente del grupo municipal Popular, Alberto Fernández Díaz, reclamó ayer que el Ayuntamiento "sea el primero en dar ejemplo en el cumplimiento de las ordenanzas municipales". Fernández recordó al alcalde, Joan Clos, que "el consistorio tiene una herramienta para dirigirse a motoristas y conductores, mediante el censo de todos los barceloneses que pagan el impuesto de circulación". Y criticó que el municipio predique "con el mal ejemplo". "¿Cómo puede exigir el cumplimiento de las ordenanzas municipales si es el primero en infringirlas?", preguntó.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 24 de febrero de 2006