Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Reportaje:

Un trozo de historia en venta

El dueño de unos baños árabes del siglo XI de Córdoba, declarados Bien de Interés Cultural, busca comprador

El conde de Cañete de las Torres murió en el año 1969. Falleció sin descendencia así que su casa, situada a menos de 50 metros de la Mezquita de Córdoba, fue a parar al Estado y a los religiosos Hermanos de San Juan.

Sin embargo, Rafael Bustos y su mujer, Ángela de la Haba, permanecieron allí hasta principios de los setenta. Rafael era el chofer del conde de Cañete de las Torres y, cuando el noble falleció, siguió en la vivienda, donde abrió una tienda de regalos que todavía mantiene hoy.

La casa del conde de Cañete de las Torres tiene un tesoro.

Hay una puerta en la trastienda y, por un euro, el visitante puede traspasarla. Detrás, en la planta baja del palacio, hay unos baños musulmanes que datan del siglo XI, de la época de los Reinos de Taifa.

Se conservan, en buenas condiciones, dos estancias de estos baños de Santa María: El patio de columnas o zona fría-templada y el haman o baños de vapor. En total, cerca de 400 metros cuadrados de historia que están a la venta.

Cuenta Rafael Bustos que compró en 2000 a los Hermanos de San Juan la parte del palacio que les legó el conde y que, dos años después, hizo lo mismo con el porcentaje que estaba en manos del Estado. También explica que con el euro que cobra a los visitantes y turistas no puede mantener en condiciones los baños y que, hasta ahora, lo ha hecho por "romanticismo".

Los baños de Santa María fueron declarados en el año 2000 Bien de Interés Cultural por la Junta. Pero Ángela se queja de que las instituciones no han invertido allí y de que, ni siquiera, aparecen reseñados en las guías turísticas de la ciudad. "Aquí no entra nadie, todos pasan de largo... Hoy viernes, por ejemplo, es la una del mediodía y todavía no ha entrado nadie".

"Como no nos han ayudado, nos vemos obligados a venderlos al mejor postor", afirma Ángela.

El matrimonio se niega a hablar de cifras. "Primero tendríamos que recibir una oferta y luego pediríamos asesoramiento de un especialista", afirman. Sin embargo, son conscientes de que es complicado que un particular los adquiera. "Quizás, alguien quiera montar aquí un restaurante", especula Rafael.

Sin embargo, lo que realmente le gustaría a este matrimonio sexagenario es que alguna Administración se hiciera cargo de ellos. Rafael pide a la Junta, al Ayuntamiento o al Ministerio de Cultura que los compren.

La Junta, que ya realizó una tasación hace cinco años, sostiene que no ha recibido una petición formal. "De todas formas, estudiaríamos la oferta con cariño porque se pueden incluir en el itinerario de baños árabes que estamos preparando", afirmó esta semana Mercedes Mudarra, delegada de la Consejería de Cultura en Córdoba a un diario local.

"Me encantaría que alguna administración se hiciera cargo de los baños. Entre a trabajar con el conde en el año 1956. Llevo toda una vida aquí y creo que esto no debe estar en manos de cualquiera", afirma Rafael.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 20 de febrero de 2006