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Reportaje:

Control con efectos secundarios

El aumento de las medidas de seguridad en la Alhambra a raíz del supuesto fraude de las entradas provoca quejas de turistas y guías

Un turista enfadado escribía el pasado lunes la siguiente queja en el foro de la página web alhambradegranada.org: "Decides cuando tienes tiempo que vas a visitar la Alhambra. [...] Te adaptas a los horarios disponibles (en mi caso las 14:30 horas del sábado 10 de febrero). Y por fin llegas a la entrada, esperas una cola interminable, recoges tu entrada [...] Sigues las indicaciones, visitas la Alcazaba, y después te decides a visitar los palacios Nazaríes. Qué mala suerte!!! una cola de espera, donde estás 20 minutos, hasta que te toca el turno, y cuando llegas a la puerta, una señorita te pide tu entrada y te dice que no puedes acceder porque tu hora de acceso se ha acabado".

El turista, que dice haber viajado 425 kilómetros para intentar ver la Alhambra, continúa con su queja: "Eran las 15:20 y mi acceso a la Alhambra fue a las 14:30 (reparas en que en la entrada hay un texto que dice que tu acceso a los palacios Nazaríes será entre las 14:30 y las 15:00). No me dejan acceder de ninguna de las maneras. Lo mismo ocurre con mucha gente que ha hecho miles de kilómetro para visitar este monumento [...] Toda la ilusión del fin de semana por tierra [...]".

Denuncias como éstas se han convertido en habituales desde hace varias semanas, después de que amentaran las medidas de control en los accesos a la Alhambra a raíz del supuesto fraude en la venta de entradas. El pasado fin de semana tuvo que intervenir la policía porque un grupo de turistas intentó agredir a un guardia de seguridad. El vigilante les había denegado el acceso porque habían llegado tarde.

"Los guardias jurados miran ahora una por una en dos controles las entradas de cada persona que acude en un grupo concertado. Eso supone perder 15 o 20 minutos con cada grupo", asegura un guía de la Alhambra que prefiere no identificarse. "La gente tiene que esperar mucho y luego les dicen que han llegado tarde. Hay peleas y protestas", añade. La consejera de Cultura, Rosa Rorres, que compareció ayer en el Parlamento para informar sobre las supuestas irregularidades, anunció más medidas de seguridad.

El supuesto fraude, por el que han sido detenidas 13 personas, se cometió sobre todo en los accesos a los palacios nazaríes de grupos concertados. Supuestamente, algunos vigilantes hacían la vista gorda con el consentimiento de algún agente turístico. De ahí, que los guías aseguren que el exceso de celo esté "perjudicando" ahora a los turistas que vienen en grupo. En las últimas semanas, según denuncian los guías, se han multiplicado las reclamaciones presentadas en el monumento.

Los problemas más graves se surgen los fines de semanas, cuando aumentan las visitas. Ayer por la mañana, la cola, aunque larga y con doble control de acceso, fluía sin excesivos parones. "Vamos a esperar cinco o diez minutos porque las salas son pequeñas y no puede concentrarse todo el mundo a la vez", explicaba una guía a un grupo de españoles que, mientras hacían tiempo, comentaba que ya les habían advertido de que se encontrarían con un control férreo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 16 de febrero de 2006