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Fomento investiga el despido de un piloto de Iberia que se negó a volar

El comandante reclamó que se arreglase una avería en un sensor

Iberia ha despedido al comandante Miguel Ángel Gordillo por negarse a tripular un vuelo Jerez de la Frontera-Madrid el pasado 5 de enero. El piloto comprobó que una avería ya detectada no se había solucionado como le habían prometido el día anterior y pidió que la reparasen. La compañía sostiene que el avión estaba "en perfecto estado" y que la negativa de Gordillo "fue un capricho". La Dirección de Aviación Civil, del Ministerio de Fomento, ha abierto, tras una denuncia del sindicato SEPLA, una investigación que el Colegio de Pilotos ve esencial para garantizar la independencia profesional de los comandantes.

En una decisión sin precedentes, según las fuentes consultadas, un piloto ha sido despedido por su compañía por un asunto relacionado con la seguridad. Los hechos se remontan al 19 de noviembre, cuando se detecta en el Airbus A-320 con matrícula EC-FGV una avería en el lazo A del motor 2, un dispositivo que debe alertar a la tripulación de un eventual aumento de temperatura. Como ese sensor está duplicado, la normativa permite diferir el arreglo de la avería 10 días.

Según el jefe de Calidad y Seguridad de Iberia, José Luis Ruiz de Castañeda, el 29 de noviembre se cambia el lazo y el aparato realiza 51 vuelos hasta que el 11 de diciembre vuelve a estropearse algo en ese dispositivo, que se da por arreglado el 23 de diciembre. Dos días después, vuelve a fallar. Y el 4 de enero, cuando expiraba el plazo del nuevo "diferido", Gordillo, quien ha declinado dar su versión porque "no se encuentra con ánimo", se pone a los mandos del Airbus en Bilbao. Ve en el libro del avión la relación de fallos y, tras varias conversaciones, acepta volar a Madrid una vez que queda reflejada en la documentación lo que Ruiz de Castañeda tilda de "opción de buena voluntad": la promesa del gabinete técnico de Iberia de que esa noche se solucionaría el fallo.

Ampliación de plazo

No fue así, porque "por rotación de tripulaciones" el avión volvió a Bilbao, prosigue Ruiz de Castañeda, y se amplió el plazo de "diferido" otros 10 días. Así que, el día 5, el piloto se encuentra en Jerez con el mismo aparato averiado, pide explicaciones al mecánico, anota un requerimiento para que se repare (lo que según Iberia es imposible en Jerez) y, tras consultar con Madrid, el jefe de día de Iberia le comunica mediante fax que el aparato es "serviciable" y le ordena que vuele. El piloto solicita que esa anotación de avería sea levantada para poder despegar, un punto crucial al que se agarra Gordillo para justificar su decisión, pues el Colegio de Pilotos avala su tesis de que el comandante "no puede iniciar un vuelo sin haber comprobado que han realizado las anotaciones realizadas en el libro técnico".

El comandante propuso volar sin pasaje, pero Iberia se negó, ya que se trataba de un "capricho". Finalmente, el vuelo previsto para las 16.30 horas fue cancelado y el avión voló al día siguiente con otro piloto, que según el SEPLA sí logró que le levantasen la avería. El 13 de enero el aparato quedó arreglado.

El Colegio de Pilotos ha remitido la documentación recibida a Fomento y le ha solicitado una investigación, que el ministerio ya tiene abierta, a fin de aclarar unos hechos relativos a la seguridad y a la independencia profesional de los comandantes.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 14 de febrero de 2006