Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
EL FUTURO DE ORIENTE PRÓXIMO

Bush reza por la recuperación de su gran aliado

La secretaria de Estado de EE UU, Condoleezza Rice, calificó ayer a Ariel Sharon, un firme aliado de la Administración de Bush, de "gigante de la política israelí". "Estamos concentrando nuestras oraciones y nuestros pensamientos en la esperanza de que pueda recuperarse", aseguró Rice. "Creo que es lo más apropiado en este momento porque es un gigante de la política israelí, y ha acabado siéndolo de Oriente Próximo y de todo el mundo", agregó la secretaria de Estado.

El presidente de EE UU, George W. Bush, uno de los primeros en reaccionar, emitió una declaración en la que señaló que tanto él como su esposa, Laura, comparten "la preocupación del pueblo israelí" y están "orando por su recuperación". El portavoz de la Casa Blanca, Scott McClellan, señaló que el presidente había hablado de la salud del primer ministro israelí con el secretario general de la ONU, Kofi Annan.

Las reacciones a la enfermedad de Sharon llegaron desde todo el mundo. El ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, mantuvo conversaciones telefónicas con dirigentes israelíes para interesarse por el estado de salud de Ariel Sharon, a quien deseó, en nombre del Gobierno y de José Luis Rodríguez Zapatero, su "pronto restablecimiento". Moratinos habló, entre otros, con Simón Peres, ex líder del Partido Laborista, según informó el ministerio en un comunicado.

El alto representante para la Política Exterior y de Seguridad Común de la UE, Javier Solana, confió en la recuperación de Sharon y en que pueda continuar con el proceso político iniciado para lograr la paz. Solana transmitió "toda su amistad y solidaridad" a la familia y allegados. En opinión del secretario general del Consejo de la UE, el proceso político iniciado por Sharon, de continuar, reportará, "sin duda, beneficios a todos".

El presidente francés, Jacques Chirac abogó por continuar las "valientes iniciativas" de Sharon, "a las que toda la comunidad internacional ha rendido tributo". El ministro británico de Exteriores, Jack Straw, destacó el "impacto" que ha supuesto para el Reino Unido, "para el pueblo en Israel y para la población de toda la región" la situación de Sharon. En contraste con estas declaraciones, el presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, dijo: "Espero que sea definitivo; que el criminal de Sabra y Chatila se una a sus ancestros y que si Dios quiere los otros se unan también".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 6 de enero de 2006