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El presidente de Irán prohíbe la emisión de música occidental

Ahmadineyad ordena que las televisiones y radios recuerden la época de la revolución

El presidente de Irán, el ultraconservador Mahmud Ahmadineyad, ha ordenado a las televisiones y emisoras de radio estatales no difundir "música occidental y decadente" y favorecer la música nacional y la que "recuerda la época de la revolución" islámica de 1979. Esa decisión puede incrementar las tensiones entre Occidente e Irán tras las reiteradas amenazas de Ahmadineyad contra Israel.

"A partir de ahora, la televisión y la radio deben evitar promover la música occidental y decadente, y favorecer la música nacional y tradicional [iraní], así como la música relajante y la que recuerda la época de la revolución" islámica de 1979. Así se expresó Mahmud Ahmadineyad, según aseguraba ayer la prensa local. La decisión del presidente iraní podría tener un efecto inmediato, ya que Ahmadineyad es también el presidente del Consejo Supremo de la Revolución Islámica, cuyas decisiones deben ser aplicadas por las radios y televisiones nacionales.

Los medios de comunicación oficiales del régimen de los ayatolás suelen emitir músicas tradicionales, pero también obras como las del pianista Richard Clayderman, como música "relajante", aunque varios programas están acompañados de músicas más modernas, como el hip hop o el tecno.

El presidente iraní también anunció que "la violencia y la decadencia deben ser evitadas en la industria cinematográfica". El propio ministro de Cultura, Mohamed Husein Saffar Haranda, ya anunció restricciones para el cine iraní. "Las películas que insultan la religión y la cultura del pueblo (...) y los filmes decadentes y estúpidos deben ser prohibidas", declaró el ministro.

Esas decisiones contrastan con la política cultural relativamente abierta del presidente Mohamed Jatamí (1997-2005). Películas extranjeras y programas deportivos y culturales occidentales eran difundidos en las salas de cine del país y en las televisiones públicas. Además, a pesar de la prohibición oficial de las antenas parabólicas en los años noventa, numerosos iraníes ven cadenas extranjeras de televisión.

Las palabras de Ahmadineyad pueden aumentar las tensiones con Occidente tras sus amenazas a Israel. Cuando el presidente fue elegido en junio pasado, dijo que quería restaurar "los valores" de la revolución islámica.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 20 de diciembre de 2005