OPINIÓN DEL LECTOR
Cartas al director
Opinión de un lector sobre una información publicada por el diario o un hecho noticioso. Dirigidas al director del diario y seleccionadas y editadas por el equipo de opinión

Como yo no era judío

Hace unos años las tierras de mi familia fueron afectadas por los efectos de una nueva ley de urbanismo, la LRAU. Esta permitía que nuestras tierras pasaran a formar parte de parcelas mayores, engullidas por un oscuro procedimiento, con la lucrativa finalidad de ser urbanizado, a imagen y semejanza de los deseos de sus constructores e inversores, o de su ayuntamiento. El arrebato acababa siendo justificado con la asignación de un valor, donde el propietario obtenía un beneficio mayor que el que las alcachofas o las lechugas le suministraban, el ayuntamiento obtenía unos jugosos recursos, producto de las transacciones, y constructores y especuladores hacían su agosto.

O sea, se pisoteaba los derechos de los unos para favorecer a los otros, seguramente más poderosos. Consultamos con expertos y, estos levantaron los hombros: la ley lo permitía. Es más, estaba siendo estudiada por expertos de otras comunidades autónomas. Esta injusticia se reiteró hasta la saciedad. ¿O más bien la insaciedad?

Hasta que la voracidad sobre el territorio afectó a ciudadanos europeos, y estos denunciaron el atropello ante el Parlamento Europeo.

En poco más de 10 años, el expolio ha levantado un nuevo paisaje y una nueva conciencia: la indefensión de los ciudadanos, su frustración ante la irresponsabilidad de los políticos, su vergüenza ante la actitud generalizada de "como yo no era judío...". ¿Será el Parlamento Europeo el revulsivo necesario.

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