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Cuenca inaugura el Espacio Torner, con 40 pinturas y esculturas

La iglesia de San Pablo, en Cuenca, frente a las Casas Colgadas, se ha convertido en el Espacio Torner, con 40 pinturas y esculturas del artista Gustavo Torner (Cuenca, 1925). El proyecto ha durado seis años hasta la creación de la Fundación Torner, tras recibir este espacio por cesión del obispado durante 50 años al Ministerio de Cultura. La iglesia gótica, con una fachada barroca, tras ser hospital, colegio, seminario y sala de conciertos, ha sido acondicionada por los arquitectos Ángela García de Paredes e Ignacio García Pedrosa como un espacio artístico con las piezas de Torner. El convento dominico se convirtió en 1992 en parador de turismo, en la margen izquierda del río Huécar.

La ministra de Cultura, Carmen Calvo, asistió ayer a la inauguración de "un lugar extraordinario para disfrutar de las creaciones de Torner y para la difusión del arte contemporáneo".

Sobre una arquitectura efímera, el artista ha distribuido 40 obras, la mitad procedentes del depósito del Museo Nacional Reina Sofía, de Madrid (de una donación de 600 obras que regaló al pueblo español), y el resto de su colección particular, entre las que figuran cinco esculturas que se elevan por la crucería gótica de piedra. "La obra queda muy coherente con la iglesia, en un espacio purificado, de la forma más pura, sin que se apoyen en las paredes originales", declaró Torner antes de la inauguración. "No se trata de hacer una historia, las obras se presentan juntas aunque sean de diferentes épocas, con la intención de que la vibración artística sea más fuerte".

El artista destaca la singularidad del espacio y la ausencia de precedentes, sin que tenga las intenciones de espacios como las capillas de Matisse y Rothko. "No es un museo ni una sala de exposiciones, ni tiene la referencia de otras capillas que crean un ambiente de meditación y trascendencia. Aquí no hay nada sacro, nos quedamos sólo con el arte".

Torner se ha instalado en su ciudad natal en un "triángulo espacial" formado por el Espacio Torner, el Museo de Arte Abstracto Español, que fundó en 1966 con el pintor Fernando Zóbel, y su domicilio. A partir del 18 de diciembre, que se abrirá al público (entrada, cinco euros, venta de publicaciones, serigrafías numeradas y reproducciones de láminas de botánica), podrá prolongarse el conocimiento de la obra de Torner, además de lo expuesto en el museo, con obras de los años cincuenta a la actualidad, con lo que presenta en el nuevo espacio. La abstracción, el constructivismo y el minimal aparecen en sus imágenes sobre distintos soportes.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 8 de diciembre de 2005